domingo, 19 de febrero de 2012

Insomnia


A veces me pregunto cómo es posible que no todo el mundo quiera ser traductor.
Mis ansias de conocimiento son tales que incluso me agobia la idea de solo tener una vida para todo lo que quiero hacer. Me pregunto cómo alguien puede hojear un libro en una lengua que no entiende y poder dormir esa noche, sin ni siquiera haber sentido la inquietud de descubrir qué ocultan esas letras.
El mero pensamiento de que todo lo que lees te cambia, implica automáticamente que todo lo que no lees no te cambia. Me explico: si apenas leer un libro o un artículo nos hace recapacitar sobre ciertas cosas, ¿cómo seríamos si leyéramos todo lo que ahora nos estamos perdiendo por no saber el idioma? Quizá seríamos irreconocibles, o “demasiado” sabios (si es que eso existe), quién sabe.
La labor del traductor ha sido, es y seguirá siendo crucial para la humanidad, y me pregunto cómo sería el mundo hoy si nadie se hubiera molestado en escribir “con otras palabras” lo que otra persona dijo en las suyas propias.
Hay noches en las que pienso que estoy perdiendo el tiempo, que podría estar traduciendo, o aprendiendo otro idioma. ¿Es esta inquietud fruto de la edad? ¿De la pasión? ¿Del aburrimiento? ¿O son “simples” ansias de traductora?

14 comentarios:

  1. Me siento taaaan identificada, pero creo que cada uno tiene sus pasiones. Mi hermano no coge un libro ni con pinzas, pero es un apasionado de la música y se puede quedar hasta las tantas componiendo mientras yo leo en mi cuarto....

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    1. Cierto, cada uno tiene sus intereses pero aun así ¡no puedo evitar pensarlo!

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    1. (Fallo mio, lo borré :P)

      Buenas Merche! Yo siento lo mismo, mi vida es un constante "perder el tiempo". Soy un poco (muy)vago, y a menudo pienso que debería dejar de hacer tal o cual cosa y ponerme a con algo más productivo. Supongo que hay tiempo para todo, y es cuestión de organizarse bien.

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    2. Ufff ¡Qué relativo es eso de "hay tiempo para todo"! Ese es el problema, ¡que no lo hay! jaja. ¿Cuando vas a una biblioteca no te planteas que JAMÁS podrás leerte todo eso? :'( Y ya no hablamos de cuando se trata de otros idiomas... ¡esa es la cuestión!

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  3. Siempre he pensado que leer libros sobre traductología y sobre nuestra profesión debería hacerlo como parte del horario laboral, pero termino haciéndolo en la cama. @babelxelsabio Gabriel Cabrera

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    1. ¡Todo es proponérselo al gobierno! No creo que le importe que cobremos por eso :-)

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  4. De lo más hermoso que he leído en un tiempo (Y leí bastante estos últimos tiempos).

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    1. Vaya, muchísimas gracias. Me alegro mucho de que te guste lo que digo :-)

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  5. Me siento muy identificada con tu post, ¡me pasa exactamente lo mismo! Cuanto más leo más quiero leer y siento que no tengo el tiempo suficiente para aprender todo lo que quiero aprender (literatura, idiomas, fotografía... ¡incluso ciencia!), viajar y descubrir el mundo. Este año que estoy cerca de muchos sitios (Lille es una especie de "carrefour" en la Europa occidental) estoy aprovechando para viajar todo lo que puedo (verás al final el bolsillo...). ¡Y aún así me voy a la cama siempre con la sensación de que debería estar haciendo más cosas! Espero nunca perder esta curiosidad.

    "I was born not knowing and have had only a little time to change that here and there."
    (Richard P. Feynman)

    Un abrazo,
    Elvira.

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    1. Qué genial la cita. Y qué genial la sensación de no hacer nada mientras aún se jadea recién llegada de un viaje :-)

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  6. Pues te irá fantásticamente bien. Suerte y fuerza con el blog.
    Un saludo de conelcalcoenlostalones!

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  7. Cuando era pequeña, una de mis ilusiones era llegar a leer todos los libros de la biblioteca municipal de mi pueblo. El día en que me di cuenta de que era inviable, se me cayó el mundo encima y aún no he acabado de recuperarme.
    Un tema muy acertado, yo también me agobio con facilidad cuando pienso en lo corta que es la vida para hacer todo lo que me gustaría. Al menos, aprovechemos al máximo lo que sí podamos hacer :)

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    1. Esa sensación me recuerda a la que debió de sentir "Bella" cuando entró en la biblioteca de la "Bestia" en la película de Disney. ¡Qué sensación! Yo sigo comprando libros y libros para el día en el que tenga tiempo de leerlo todo...

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