martes, 5 de junio de 2012

Bye bye, booth!

Este blog se llama Traducir&Co, y parte importante de ese "Co" es la interpretación, por supuesto. Apenas le he dedicado entradas a esta rama, lo cual no quiere decir que no ocupe una parte importante en mi vida. 


Último dibujito en cabina


Ya está. En un abrir y cerrar de ojos, se acabó. Se ha esfumado un momento tan fugaz como intenso. Es el momento de renunciar a una parte de esta carrera, de elegir uno de los dos caminos. Me despido de esas cuatro paredes que durante cuatro meses se han convertido en mis mejores aliadas: las que han guardado silencio cuando yo hablaba; las que me han oído y escuchado; las que han perdonado mis errores y falsos sentidos; las que han confiado a mí y me han apoyado. Aunque ya sabéis eso que dicen: nunca digas nunca jamás.



Como en la película Sliding Doors, me pregunto cómo habría sido mi vida si optara por ese camino que ahora abandono por mi otro amor, mi gran amor, la traducción. Me pregunto qué personas habría conocido, qué compañeros habría tenido, qué vivencias me habrían esperado... en definitiva, en qué me habría convertido. Ahora ante mí se abren las puertas de una importante decisión, la más crucial desde el punto de vista académico (y vital) que haya tenido que tomar hasta ahora.


Dejo a un lado un sueño que tuve, antes siquiera de sentir en mis carnes cómo era interpretar: "vestirme de intérprete" e imaginarme a mí misma entrando en el Palais des Nations mientras mis tacones negros de aguja resonaban en un edificio que parecía haber estado esperándome toda la vida.  Soy consciente de que no soy la primera ni la última que ha visto cómo se desvanecían sus sueños al toparse con una realidad que lejos está de aquella idílica referencia hollywoodiense de Nicole Kidman (que ha hecho tanto bien o tanto daño, según como se mire como Españoles en el Mundo). La elegante imagen de un/a intérprete en cabina no es un papel que cualquiera pueda asumir. Detrás de ese atractivo se esconde un trabajo impagable de documentación, unos nervios de acero y una sangre fría sin igual. "Lo que sale por tu boca es producto final", me dijeron. No sabía la importancia de esta realidad hasta que lo experimenté de primera mano. Ahora que lo he probado, puedo decir alto y claro que admiro a los intérpretes.

:-)
Para ser intérprete hay que tener los pies en la tierra, la cabeza en su sitio y toda la retahíla de expresiones idiomáticas que se puedan aplicar a los valientes y atrevidos. Por ello, quiero en esta entrada dar la enhorabuena a todos aquellos valientes que dieron/han dado/van a dar el paso de dedicarse a la interpretación. Ojalá logréis lo que os propongáis y disfrutéis por doble o triple partida de esta aventura diaria en la que os adentráis cada día. Me quedo con la miel en los labios, con la espinita clavada, pero respeto tanto esta profesión (más aún si cabe ahora que la conozco de primera mano), que prefiero pasarles el relevo a aquellos con auténticas aptitudes.



Keep boothing, mates!


15 comentarios:

  1. ¡Vaya entrada más bonita! A cualquiera le entran ganas de interpretar con esas palabras. :) Pero bueno, tú misma acabas de decir que nunca digas jamás, así que tú tranquila, que no será por oportunidades...

    Enhorabuena por esas buenas notas, yo soy de los que aprobó de milagro tras varios intentos, je, je.

    Un saludo,

    Pablo

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    1. Da gusto leer esta entrada. No te he escuchado interpretar, pero tu expresión escrita va más allá de las palabras. Mucha suerte en tu camino. David.

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    2. Gracias Pablo ^^ Me alegro de que te haya gustado. Estoy más que contenta con mis resultados :-))

      David, muchísimas gracias por tus palabras, significan mucho para mí :-)

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  2. Yo aún estoy pendiente de mis notas /y parte de mi decisión la tomaré en base a ellas) y la verdad, los exámenes han sido grandes pruebas para saber si nos queremos dedicar o no la interpretación; ya que hemos vivido los nervios y los lapsus que ocasionan, nos han temblado las manos al escribir en consecutiva...
    Por eso creo que es una buena forma de empezar a ver la realidad de la profesión.
    Mucha suerte, y como dice Pablo, ¡nunca sabes si volverás o no por ese camino algún día!

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    1. ¡Hola Lourdes!
      Suerte en tu decisión y a tirar pa'lante, pase lo que pase :-)

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  3. La vida da muchas vueltas, Merche, y nunca sabes dónde vas a acabar (de hecho, precisamente creo que lo bonito de ser traductores es que nunca terminamos de saberlo). Muchísima suerte en tu nueva andadura. Destilas pasión: no puede irte mal si la mantienes.

    Un abrazo. :)

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    1. Lo sé, en cierto modo eso me consuela y a la vez me apasiona. Muchas gracias =)

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  4. Yo siempre tuve muy claro cuando cursé mis estudios que nunca sería intérprete, ni volvería a pisar una cabina (igualmente ya se sabe, nunca digas nunca, aunque hasta el momento no he tenido que hacerlo). No estoy hecha de esa pasta. Y sí, yo también los admiro profundamente. Este es un bonito y sincero homenaje a una profesión difícil y que no puede hacer cualquiera, desde luego.
    Un saludo y mucha suerte en tu carrera, escojas el camino que escojas. :)

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    1. Por un momento pensé que yo sí estaría hecha "de esa pasta" si me esforzaba lo suficiente, pero como digo en la entrada, prefiero "cederle el relevo" a los que realmente lo tienen más claro que yo :)

      Un abrazo :-)

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  5. Yo también admiro a los intérpretes.
    Aquí otra que tenía un sueño bastante parecido, pero sin tacones de aguja ;) Pero con la carrera terminada entré de observadora a una cabina en la OAMI y terminé mareada, con el estómago del revés y el pulso a mil por hora, y eso que no era yo la que interpretaba.
    Yo no estoy hecha de pasta de intérprete, y no pasa nada, porque he encontrado mi vocación en la traducción, pero como tú dices, nunca se sabe y no es necesario que te preguntes qué habría pasado porque todo tiene su momento. Así que ánimo con el nuevo camino que has elegido y ya nos contarás si has acertado.
    Un saludo ;)

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    1. Recuerdo que en Ginebra fuimos con la clase a una reunión del Committee Against Torture (CAT) y no presté ninguna atención a los oradores porque solo tenía ojos para ver a aquellos intérpretes en acción. Salí gratamente sorprendida con los de francés, inglés y ruso, y absolutamente devastada por lo que vi en la cabina española... Pero bueno, ¡que la excepción confirma la regla!

      Gracias y te mando un abrazo :)

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  6. Yo la verdad es que nunca he trabajado en algo que me llene tanto como interpretar.
    Hay días malos, muy malos, pero para mí al menos compensa.
    Aún así es importante tener claros los objetivos de cada uno, por eso te felicito por tener tan claras tus ideas y por seguir el camino que te gusta (que tampoco es sencillo)
    Un besito.

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    1. Qué genial :-) Ayer hablé con una compañera y me dijo que aunque la carrera está enfocada a interpretación de conferencias, la rama de mediación en entornos sociales también funciona aquí, e incluso te pueden dar prácticas. Aun así, poniendo en una balanza, creo que traducción es lo mío más por ahora :)

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  7. Pues yo quiero intepretación sin duda, pero la verdad con esta entrada me has metido el miedo en el cuerpo. ¿Tendré que acabar pasándome a ciencias? Porque la traducción no me va mucho...

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    1. Esta entrada es una experiencia personal e intransferible, tendrás que experimentarlo tú en primera persona para saber qué es lo que quieres y se te da bien :-)

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