martes, 24 de julio de 2012

¿Cómo hace amigos un traductor?

Hay algo que me preocupa desde hace tiempo. Si hacemos una radiografía de la rutina de un traductor a tiempo completo, obtendríamos algo así:

                  
                Trabajando/estudiando

Tiempo de ocio (Facebook, Twitter...)



Aunque esta rutina está sujeta a muchísimos factores (tener un empleo de media jornada o hacer deporte, por ejemplo), hay que admitir que este panorama no es muy alentador cuando te recuerdas a ti misma de pequeña diciendo que querías ser bióloga marina para estar en contacto con la naturaleza, al aire libre y jamás bajo una luz de oficina ni ante un ordenador. Pero así son las pasiones, ¿no? A algo hay que renunciar para hacer lo que realmente a uno le gusta. (Aprovecho para dar a conocer aún más el documental "The Cove", un antes y un después en cuanto a la lucha contra la caza de delfines en Japón).



A lo que iba. Hoy mismo otra bloguera escribió esta interesante entrada sobre los pros y los contras que tiene estudiar un master online. La entrada en cuestión me vino que ni al pelo, ya que la posibilidad de cursar el METAV me ronda la cabeza desde hace ya tiempo. Sin embargo, y como ella bien señala entre los contras en su entrada, hay algo que me echa para atrás: la vida social.


Durante la carrera, la imagen del estudiante de traducción se asemeja a la radiografía expuesta arriba, con la importante diferencia de que, llegado el momento, puede desconectar y salir con amigos y compañeros de clase a echarse unas risas, ir de tapas o salir por la noche de fiesta. Sí, es la vida universitaria, pero... ¿qué ocurre cuando esa etapa es acaba? Más allá de las dudas existenciales de "qué hago con mi vida", cuando una empieza a barajar la posibilidad de seguir estudiando (pero esta vez online), se plantea adónde irá a parar su vida social. 


Lo sé, lo sé, existe Twitter, Facebook, Linkedin... pero creo que sabéis a lo que me refiero. Hablo de la sensación de soledad que posiblemente le sobrevenga a alguien acostumbrado a estar rodeado de gente, de ese choque que supondría no tener un contexto más allá de las cuatro paredes de tu casa, donde se desarrollaría tu actividad profesional y social. Así que os planteo la siguiente pregunta, a la que seguro que muchos tendréis la respuesta, ya que os dedicáis a jornada completa a la traducción: ¿Cómo hace amigos un traductor? ¿Cómo habéis conseguido mantener viva vuestra vida social? 

16 comentarios:

  1. Excelente entrada, Merche. Muchas veces cuando salgo a la calle, se me cruza pensar que no veo seguido la luz del sol. Parece loco porque tengo un ventanal enorme en mi cuarto, donde tengo mi equipo de trabajo, y me encanta dejar entrar a febo en las mañanas. De todas maneras, no es igual. En más de una ocasión me encuentro irritada y apesadumbrada porque hace muchos días que no salgo de mi casa, y por más que uno ame a su familia, bien nos viene «estirar las piernas» de vez en cuando fuera de las cuatro paredes que nos rodean. Si bien es muy cómodo trabajar en pantuflas y pijama, muchas veces es contraproducente. Somos seres sociales, no islas, ¿no? Por eso mismo, jamás dejo de ver a mis amigos. Al menos una vez por semana me junto con los míos a hablar de otra cosa que no sea el gerundio ni la coordinación entre sujeto y predicado. Creo que es fundamental en la vida de cualquiera. He oído hablar con frecuencia de que nosotros, los tradux, desarrollamos una especie de «fobia social» y tengo pánico de que me ocurra, aunque creo que es un poco exagerado. Peeeero, por las dudas...

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    1. Gracias por ser la primera, Aldana :-)

      La verdad es que si incluso siendo estudiante se tiene esa sensación, no me quiero imaginar cómo será cuando me dedique a ello a tiempo completo. La verdad es que lo ansío, pero a la vez lo temo por lo que he explicado en la entrada. Soy consciente de que hay muchas opciones como apuntarse a clases de algo, pero aun así... Quizá mi preocupación se acrecienta porque al cambio de terminar la carrera (y la soledad que eso implica) se le suma a un posible nuevo comienzo en otra ciudad, por lo que sería fundamental conocer a gente en persona para poder "salir con los amigos". En fin, las cosas nunca ocurren como uno las imagina, así que la mejor respuesta me la dará el tiempo, pero tengo especial interés en saber qué opinan los lectores :-)

      Gracias de nuevo :-)

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  2. Buena reflexión :-)
    Yo me acuerdo que cuando empecé a trabajar de autónoma (7 días a la semana 18 horas al día) pensé que jamás conocería a gente nueva. Mis amigas cambiaban de curro y hacían amigos (o al menos conocidos) nuevos, yo seguía conociendo al mismo número de personas y me daba miedo que eso siguiera así, además, que casi no tenía tiempo ni para ver a mis amigos. Afortunadamente (ahora digo afortunadamente, en aquel momento pensé que se acababa el mundo) me rompí el brazo, tuve que bajar el ritmo y ver más a mis amigos, así empecé a conocer a amigos de mis amigos (y he acabado casada y teniendo a Nerea con uno de ellos, jaja). Me di cuenta entonoces de que era necesario socializar más... Pero después tuve otra época de "soledad" hasta que llegué a un punto (que se juntó con la crisis de los 30) en los que eso de trabajar sola le estaba pasando factura a mi estado de ánimo, así que empecé a apuntarme a cursos, algunos fuera de mi ciudad (comenzando por el CLP en Valencia donde conocí a gente majísima a la que ahora considero buenos amigos) con los que se mantiene el contacto a través de las redes sociales (anima mucho estar a las 2 de la mañana con una traducción y saber que no eres el único :-p) y también me apunté a cosas por mi ciudad, igual no las necesitaba por el contenido de los cursos en sí, pero sí que lo necesitaba por el hecho de estar con más gente, así que me apunte a talleres de conversación de inglés y de alemán. Ir a hacer aquabike con unas amigas también ayudaba, pero cuando sus horarios y los míos dejaron de ser compatibles para ir juntas, la actividad estaba bien para cansarse, pero la parte social (mis compis no eran muy sociables) ya no era tan buena, aunque hay gente a la que le puede servir para socializar. Sé que en sitios también hay grupos que se juntan para ir a correr o a patinar, aquí es que no hay grupos de esos y aunque los hubiera, ahora sí que no tengo tiempo... ahora me toca socializar con madres primerizas como yo para contar las tonterías que aprenden nuestros bebés cada día :-p
    Menudo rollazo, pero sintetizo:
    1. Los amigos de mis amigos son mis amigos (vaya, que una manera de conocer a gente nueva es acoplarte a las comidas de empresa, etc. de vuestros amigos)
    2. Hay que apuntarse a saraos traductoriles para conocer a gente como nosotros, porque aunque luego no te sirvan para tomarte una cerveza porque están lejos, te sirven para desahogarte cuando a las mil te peleas con una tradu imposible.
    3. Hay que apuntarse a cosas que te obliguen a salir de casa x días a la semana al menos una hora, aunque sean cosas que en un principio no te parezcan importantes como para "perder el tiempo", al menos tienes que ponerte guapo/a para salir de casa y conoces a gente.

    Besos

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  3. ¡Muchas gracias por tu respuesta, Judit!
    Eso que viviste es a lo que tanto temo, como he dicho. No sé cómo transcurrirán las cosas pero de principio sé que estoy haciendo todo lo posible para verme en esa situación, jeje. Es curioso cómo algo que te apasiona te puede dar tanto miedo a la vez...

    Lo de salir de casa y ponerse guapo/a me parece superimportante. Si no te arreglas, se acaba convirtiendo en un círculo vicioso de "bah, para qué". Lo de los saraos, superimportante como bien dices (tú, y otra gente por twitter :-)), pero aun así es algo que ocurre pocas veces al año y además no creo que sea bueno poner todas tus expectativas sociales en un acontecimiento de uno o dos días, porque puede no funcionar (o sí, pero aun así serán pocos días).

    Creo que la situación ideal es no trabajar a tiempo completo en esto, o si lo haces, que sea al principio en prácticas para así poder tener a gente alrededor. Me da un profundísimo miedo convertirme en una mujer irritable y sin opción a salir de casa aun queriendo.

    Un besote para los 3 :-)

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    1. Bueno,yo empecé trabajando en plantilla (y tengo buenas y malas experiencias con los compañeros) y echo muchísimo de menos a mis compis del último sitio donde curré, pero una vez me hice autónoma no me sirvió de mucho porque ellas están en Barcelona y yo en Benicàssim, al principio tenía mono y a la mínima les ponía la webcam desde casa para hacer las mismas tonterías que hacía cuando estábamos allí, jaja. Con esto quiero decir que es útil cuando vives en una ciudad grande con empresas de traducción, pero no sirve de mucho "socialmente" aunque sí profesionalmente lo del curro inicial en una empresa de traducción aunque sea en prácticas.
      Lo de trabajar a media jornada en otro sitio sería una situación ideal pero en la vida real no es fácil tener esa oportunidad (al menos en una ciudad pequeña/pueblo). Lo que sí que puedes es dedicarte a la traducción mayoritariamente y, además, dar algunas horas de clase a la semana en academías, uni, etc. Yo cuando empecé de autónoma daba también clases de inglés en empresas, pero me lo acabé dejando porque me quitaba mucho tiempo para traducir, no me compensaba el tiempo que tenía que invertir en las clases (prepararlas, corregir deberes, ir a las empresas en cuestión...), prefería pasarlo traduciendo, descansando o viendo a mis amigos (como era el principio, lo de ver a mis amigos estaba en el último lugar).
      Ah, y lo de compartir piso y demás está bien cuando eres más joven, pero el tiempo pasa y te acabas casando... y al final del día, cuando a ti te apetece salir a la calle a respirar aire, llega tu pareja a casa reventada de estar todo el día fuera de casa y lo único que quiere es tirarse en el sofá ;-) Lo digo para que no os pongáis solo en la situación presente, que el tiempo pasa muy depresa y la época de que te mole lo de los compañeros de piso acaba pasándose (lo dice una que ha compartido piso bastantes veces y a la que le encantaba... hasta que vivió sola y descubrió que también molaba mucho).

      Besos

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  4. Hola Merche!!!

    Enhorabuena por la entrada del blog, muy interesante. Este, precisamente, es uno de los puntos negativos de nuestra profesión, aunque también va con el carácter de cada uno.

    Yo llevo en esto casi 15 años y cuando me monté por mi cuenta, me sentía tan sola que me busqué un trabajo a media jornada en una fundación de cooperación para conocer gente. Tal cual. También tengo que decir que empecé a ejercer en una ciudad nueva, lo que complicaba más la situación porque apenas conocía a nadie, por eso lo del trabajo fuera.

    Así hice montón de amigos y, un par de años después, volví a estar a tiempo completo en mi despacho, en casa pero ya no me sentía tan sola.

    Un abrazo y ánimo!!

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    1. ¡Hola, Victoria!

      Gracias, jeje :-)
      Lo de la media jornada desde luego que desde mi punto de vista es la mejor opción, aunque no sé hasta qué punto es aún más difícil encontrar algo así en estos tiempos. Además, me gusta la idea de trabajar en algo que no sea la traducción durante la mitad del día, porque así no te enfrascas. "La clave está en diversificar", como dijo Pablo una vez :-)

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  5. Precisamente acabo de comprarme un libro que ya recomendó Ricard Sierra hace tiempo, se llama "Nunca comas solo": http://www.amazon.com/Never-Eat-Alone-Secrets-Relationship/dp/0385512058.

    Pero vamos, para el caso, la verdad es que he tenido que afrontar varias veces eso de mudarme a un sitio donde no conozco a nadie y al final he acabado teniendo un montón de amigos por todos lados. Creo que va bastante con la persona: la soledad es horrible, así que uno intenta hacer siempre lo posible para socializarse. Como bien dices, los saraos traductoriles están bien (yo soy el primero que va a cuantos pueda, pues te lo pasas en grande y nunca se sabe a quién puedes conocer :)), pero no son la panacea.

    En mi caso me ha ayudado mucho vivir siempre con gente. No me gusta vivir solo, la verdad. Demasiado silencio.

    Lo ideal es estar media jornada en plantilla como mínimo y luego de autónomo, eso la verdad es que hace mucho. :) Y, como dice Judit, nada como el Facebook para sentir que no estás solo un domingo traduciendo, je, je.

    Un besín,

    Pablo

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    1. Sí, está claro que la proporción de amigos que se tenga estará relacionado con cómo sea la persona y cómo se desenvuelva en nuevos entornos. Aun así, no me dirás que no tiene sentido lo que planteo. Si ya de por sí la etapa de acabar cuarto es "la del abismo", imagínate si, por cualquier razón (:-P) eso se une a cambiarse de ciudad...

      En cuanto a lo de vivir con gente... Yo he vivido sola (de Erasmus, pero totalmente sola) y la sensación me gustó en momentos muy concretos, pero tengo que admitir que me cansé rápidamente de tener que coger un teléfono para hablar con alguien.

      Otro besín,

      Merche

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  6. Un traductor hace amigos en cualquier parte, siempre que no sea un gilipollas o un huraño recalcitrante, que esos no hacen amigos, claro. No entiendo mucho la preocupación que da pie a esta entrada. Quizás sea porque ya no soy muy jovencito y la vida social se la va uno labrando con los años, sembrando amistad, cuidándola, a veces descuidándola, recuperándola, sembrando nuevas cepas en otros ambientes, injertando unas amistades en otras distintas, cambiando de lugar geográfico y de tipos de cultivos... Y así van pasando los años y la vida social de uno va cambiando. Yo he tenido y tengo amigos de todo tipo: soldadores, diseñadores gráficos, profesores de secundaria, abogados, organizadores de eventos, artistas plásticos, jardineros, fotógrafos, impresores, músicos, directores de oficina bancaria, arquitectos, fontaneros... Incluso gente sin profesión conocida. No me preocupa mucho, la verdad. Y nunca me ha preocupado, puesto que nunca me ha costado hacer amigos. Ahora mismo me voy a ir a vivir a un pueblo diminuto y no creo que tenga problemas en tener vida social. Claro que cada uno tiene que saber qué clase de vida social necesita en cada momento de su vida y en qué dosis le conviene administrársela. ¿A alguien se le ocurriría preguntarle a un fontanero dónde hace amigos? ¿O a un abogado? No, ¿no? Pues lo mismo con los traductores. :-)

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  7. Visto de esa manera, la verdad es que tienes razón. Quizá la pregunta sea cómo hace amigos un autónomo que trabaja en casa, y no específicamente un traductor. Sin embargo, como es lo que me/nos toca de cerca, creo que es una reflexión interesante plantearse cómo se empiezan a hacer nuevos amigos en una nueva etapa de tu vida en la que ya no hay compañeros de clase. Todos esos amigos que tienes... ¿recuerdas cómo les conociste? Las amistades que tengo son del colegio, instituto o universidad. Es decir, si no hubiera ido al colegio, instituto y universidad, no les habría conocido. Creo que, por tanto, tiene sentido preguntarse cómo se conoce a gente en el momento en el que ya no tienes que acudir a unas clases, ya no hay unos descansos, ya no hay tareas conjuntas, ya no hay... tantas cosas.

    Comienza una etapa nueva, sí, pero si esa etapa consiste en cursar un master online o bien darse de alta como autónomo, toda la gente que conocerás será a través de una pantalla, y en el momento de querer salir a tomar algo o por la noche, no habrá con quién. En mi caso concreto, como dije antes, me imagino que tendrá que ver con que me planteo hacer coincidir ese nuevo período con un cambio de ciudad, lo cual lo hace aún más difícil. Aun así, aun si me quedara en mi propia ciudad, donde están esos amigos que ahora tengo, nada me asegura que ellos fueran a quedarse también. Cada uno tomaría sus decisiones y seguramente todos acabaran fuera de esta (pequeña) ciudad, en busca de algo mejor.

    ¿Sigues sin entender la preocupación que da pie a esta entrada? :-P

    Un saludo y gracias por contestar tan rápido :-)

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  8. Como Darío, creo que hacer amigos no depende de la profesión pero sí es cierto que cada vez resulta más complicado. Con el paso de los años uno se hace más selectivo; no busca lo mismo en la gente. De pequeño buscas más la cantidad a la calidad.

    Yo diría que el punto de inflexión llega tras la Universidad. Puedes hacer amigos en el trabajo, pero es más difícil, y en eso sí que coincido en que, si eres traductor autónomo y trabajas en casa, es algo casi imposible. Personalmente, los últimos amigos que he hecho han sido ex alumnos míos. Y, cibernéticamente, por twitter (más que facebook), que yo creo que es una plataforma estupenda para rodearte de gente afin a ti, ya sea por sus pasatiempos o su oficio, como el nuestro.

    Saludos,

    Scheherezade

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    1. Es cierto que cada vez es más difícil encontrar a gente que merezca la pena, seguramente porque cuanto más crece uno, más experiencias ha tenido y más exigente es con sus amigos. Es un tema que da para largo, pero bueno, yo me refería a cómo hace amigos un traductor por la cantidad de tiempo que tiene que pasar en casa, más que nada :-)

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  9. Hola:

    A mí me parecen más verdaderas las amistades que se manifiestan al aire libre, pero lo cierto es que la profesión de traductor autónomo tiende a encerrarte entre cuatro paredes mañanas y tardes enteras. Y solo. Se hace pues necesario estructurar la jornada laboral de modo que haya tiempo para interactuar con personas físicas. Yo creo que es esencial salir a la calle al menos una vez al día para tomar el aire. Hay personas que funcionan mejor siguiendo un horario: programando los momentos en que van a trabajar, usar las redes sociales y salir a tomar algo. Para mí es una buena forma de aprovechar el día, sobre todo si te sientes solo y no ves muy claro cómo mejorar tu modo de vida. Ahora bien, esto implica mucho sacrificio y autodisciplina, cada uno es como es. Tampoco pasa nada por salirse de cuando en cuando del plan previsto; lo esencial es que no nos sintamos solos. Internet da a veces la impresión de ofrecer compañía, pero no es sano mirar el mundo a través de una pantalla, sin palparlo. En fin, los demás ya han dado bastantes consejos útiles; suma todo y no tendrás que preocuparte una vez acabada la carrera.

    ¡Un saludo!

    Jesús

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    1. La verdad es que si lo pensamos, es contranatura, esto de estar delante de una pantalla sin tiempo para comer, salir, respirar y relajarse. A veces incluso puede pasarnos factura en la salud, y por eso hay que controlar que ese momento no llegue nunca, porque si no...

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  10. Hola, Merche:

    No he leído todos los comentarios, así que pido disculpas anticipadas si repito algo que ya se ha dicho. En mi opinión, lo único que diferencia a una persona que trabaja sola en casa de otra que trabaja en un lugar con compañeros de trabajo es que esta última puede hacer amigos en su puesto de trabajo y la primera, en principio, no (a no ser que sea vía internet). Por lo demás, un traductor autónomo puede hacer amigos en los mismos sitios que cualquier otra persona: a través de sus amistades actuales (amigos de amigos, amigos de tu pareja), de la familia, de los vecinos, en el gimnasio, en clases de xxx, en cualquier acto de tu profesión, en algún grupo de gente con tus mismos intereses y aficiones... Vamos, que no veo la dificultad añadida por el hecho de trabajar en casa. Hacer amigos no depende tanto de dónde trabajes, sino de cómo te lo montes: si te quedas encerrado en casa en tu tiempo libre y no te relacionas con los demás, tu vida social será nula, independientemente de que trabajes en casa o fuera de ella.

    Un saludo,
    Isabel

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