martes, 27 de noviembre de 2012

¿Quién es el mejor gurú de Traducción?

Para los que nos desvelamos por las noches pensando en cómo nos desenvolveremos cuando esto acabe, cuando esto empiece. 



¿Os habéis dado cuenta de la cantidad de programas de asesores que emiten ahora? Tu estilo a juicioTu casa a juicio (que por cierto, en inglés es "Love it or List it" pero por el éxito de "Tu estilo a juicio" han decidido traducirlo así. Nunca dejará de apasionarme la mercadotecnia el marketing); ¡Tabatah te necesito!Pesadilla en la cocina; El asesor; Supernannyetc. Todos ellos se basan en lo mismo: ayudar a los protagonistas a dar/recuperar el impulso necesario para hacer X. Siempre les falta lo mismo: perspectiva, seguridad, fuerzas y pasión. Pero... cuentan con la ayuda de otra persona, un mentor, un asesor, un gurú. 



En todos los programas los protagonistas pasan por las mismas fases:
  • Planteamiento del problema
  • y falta de objetividad para llegar a una solución.
  • Entrada en escena de una o varias personas ajenas al "follón", que aportan un punto de vista objetivo.
  • Análisis de la situación y planteamiento de posibles soluciones
  • (que los protagonistas no se habían planteado por no tener la distancia suficiente para darse cuenta, en general).
  • Manos a la obra (momento álgido, el que más tiempo lleva, el más complicado).
  • Resultado final 
¿Por qué hay una patata en un sofá?


Estoy segura de que una de las claves del éxito de estos programas es la positividad que provoca en el espectador: el público observa un proceso (resumido) de cómo otros han conseguido convertir un presunto imposible en realidad. Nos gusta ver cómo un nudo se desata. O mejor dicho, cómo otros desatan los nudos. Sin embargo, no suele llamar a tu puerta uno de esos ángeles que se ponga a tu disposición, te escuche y te aconseje hasta que consigas tu objetivo final. Aquí y ahora, el mejor gurú eres tú mismo.



¿Que qué tiene que ver esto con la traducción? Para pegar el salto al mundo laboral, los pasos, en un principio, parecen ser los mismos:
  • Escuchar (¡e interactuar!): los traductores consolidados o profesores son los que nos van a ayudar (directa o indirectamente) a abrirnos paso en el mundo profesional. No dándonos trabajo sino que seremos nosotros los que aprendamos de lo que cuentan, aconsejan y opinan. Una vez recibida la información, a cada uno le toca quedarse con lo que crea conveniente para aplicarlo más adelante. No nos van a dar "apuntes" ni hay una fecha tope de examen en la que aplicar lo que aprendamos. Ya no somos niños...
...¿O sí? ^^
  • Análisis de la situación: aquí es donde empezamos a desempeñar el papel de autoasesor/autogurú. Nadie nos va a hacer un plan sobre qué estrategias seguir, dónde llamar ni qué decir. ¡Afortunadamente! Nadie mejor que nosotros sabe lo que queremos, a lo que estamos dispuestos ni el empeño que pondremos. Antes de "aturullarse" con todo el tema del mercado laboral y pensar lo difícil que es, lo mal que están las cosas y lo mal que lo vamos a pasar (inevitable, pero deseablemente evitable), debemos poner nuestras cartas sobre la mesa. Y subrayo "nuestras" porque "yo soy yo y mis circunstancias", es decir, que lo que le pase al vecino no tiene por qué pasarnos a nosotros, ni para bien, ni para mal. Todos somos diferentes, tenemos diferentes perfiles, diferentes intereses, diferentes habilidades y diferentes puntos flacos. ¿Qué me gusta? ¿Qué me veo haciendo? ¿Qué posibilidades tengo? ¿Qué requisitos piden? Tenemos que fijarnos un objetivo claro que podamos perseguir. Algo casi físico que podamos alcanzar. 


  • Manos a la obra: antes de nada, recordemos que "los sueños sueños son", sí, pero si realmente queremos dedicarnos a algo que ahora mismo no está a nuestro alcance, debemos analizar los pasos que serían necesarios para llegar hasta ahí. Este proceso es desde luego el que más tiempo va a llevarnos: se trata de moverse, hablar, informarse... Ahí entra en juego el "plan" que haya diseñado cada uno en el paso anterior. (Y cuando digo "plan" y "diseñado" no es ninguna locura imaginarse haber cogido un papel y plasmar una estrategia en forma de esquema). La paciencia será fundamental y perder las esperanzas será más que habitual. Aun así, habrá que seguir. No quedará otra.
  • Resultado: y digo resultado, y no resultado final, porque hay que ser conscientes de que hay muy pocas posibilidades de empezar dedicándose al trabajo de nuestros sueños (bien remunerado, haciendo lo que nos gusta, con buenos horarios, etc.). 

En resumen, todos necesitamos ayuda, pero encontrarla ha de ser una sorpresa grata, no un deber que, si no llega, nos sirva de excusa para no empezar a andar solitos. Nosotros somos nuestros mejores gurús, guías o maestros. Aprender a confiar en nuestras habilidades y capacidades es uno de los deberes pendientes de muchos de nosotros, pero pronto no nos quedará más remedio. Como decía Jack al final de Titanic: "esto se acaba". La diferencia es que para nosotros esto se acaba... y empieza aquí.



7 comentarios:

  1. ¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!¡Motivación!

    ¡Muy buen post! :)

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  2. ¡Hola, Merche!

    Veo que te has unido al grupo de traductores motivadores y que te desenvuelves genial en él. Muchas gracias por esta entrada. Me siento identificada con muchas de tus entradas, este año yo también acabo-empiezo.

    Un saludo,

    Laura =)

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    1. ¡Hola, Laura!
      La verdad es que es curioso lo fácil que es entrar en ese grupo de motivadores cuando se tienen ganas.
      Veo que vamos en el mismo "barco", y nunca mejor dicho.

      ¡Un saludo!

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  3. El título me ha llamado mucho la atención porque después del Encuentro de traducción me quedé unos días en Málaga en casa de mi hermana que vive allí y ella es adicta a las gurús de belleza del Youtube. En nuestro caso no tenemos a gurús de Youtube pero tenemos magníficos blogs y tuiteros que nos motivan, ¡qué no es poco!

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    1. En Youtube... ¡y en Divinity! jejej La verdad es que está tan de moda que no recuerdo de qué trataban los programas antes, jaja.
      No sería mala idea un traductor con un canal de Youtube que diera consejos, pero muchos preferimos escribir que hablar, jejeje :-)

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  4. Lo malo de estos programas es que siempre siguen una estructura típica porque la situación está realmente mal... En traducción (y otras profesiones, claro), creo que en realidad conviene más que haya un mentor que te vaya guiando poco a poco más que, cuando ya no hay posibilidad de nada, aparezca alguien y en 3 días te ponga las pilas. Además, lo malo es que, como es un trabajo de oficina virtual en la mayoría de los casos, cuesta sacar el látigo por chat. xD

    Pero ya digo que lo del mentor es buena idea; algo así comentó Isabel García en su blog hace un tiempo: http://eltraductorenlasombra.com/2012/07/02/traduccion-e-interpretacion-cuando-la-realidad-academica-choca-con-la-realidad-profesional/

    Pablo

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