martes, 24 de diciembre de 2013

Traducir&Co: Mi balance de 2013

¡Ya es Navidad... y casi 2014! 

Y qué mejor momento para recordar cómo ha sido este 2013 que estas fechas tan señaladas, ¿no? Hace unas semanas ya hablé de los propósitos de Año Nuevo de todo traductor que se precie, pero esta es una entrada más personal, digna de estos días. El balance de este 2013 ha sido todo lo positivo que podría esperar. De hecho, hace exactamente un año me envié una carta "a mi yo del futuro" desde esta página y, precisamente, me llegó ayer. Es una experiencia que os recomiendo a todos. La sensación de haberte abierto de par en par y leerte un año después ya con las respuestas que pedías, no tiene precio. En esta carta expresaba mis dudas existenciales sobre cómo sería mi futuro en esta época del año en la que ya habría abandonado la vida de estudiante desde hacía unos meses. Me ha sorprendido gratamente darme cuenta de que todas aquellas dudas que estaba en el aire (¿estaré trabajando? ¿de lo mío? ¿me habré tenido que ir al extranjero? ¿viviré ya por fin con mi pareja?) están ya respondidas, y todas para bien.


He conseguido...

  • Terminar la carrera en junio, con el TFG (Memorias de traducción y propiedad intelectual) aprobado.
  • Conseguir trabajo en plantilla como traductora en la empresa a la que le había echado el ojo ya un año antes nada más acabar la carrera.
  • Independizarme: irme a vivir con Pablo a un piso precioso y bien ubicado en el centro de Madrid.
  • Seguir escribiendo en el blog y tener nuevas ideas para este nuevo año (continuará...).
  • Seguir en contacto con los profesores de la carrera, que tanto me han aportado.

Me falta por conseguir...
  • Marcarme una disciplina de ejercicio físico.
  • Comer mejor y más variado.
  • Seguir mejorando en mis traducciones y aprendiendo todo lo que pueda como hasta ahora.

Os deseo a todos unas muy felices Navidades (por cierto, aquí os dejo unas recomendaciones de la Fundéu sobre cómo escribir correctamente lo relativo a estas fechas, jeje).

¡Hasta el próximo año!

Almería, ayer día 23/12/2013

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¿Cómo funciona la interpretación telefónica? Entrevista a Gabriel Cabrera


Gabriel Cabrera, además de a hacer galletas, se dedica a una rama de la interpretación totalmente desconocida para mí hasta que le conocí en persona y me explicó con todo lujo de detalles en qué consistía su trabajo. En ese momento supe que quería plasmar aquí los entresijos de una profesión tan interesante y diferente a todas las que conocemos. Con ustedes, Gabriel Cabrera, intérprete telefónico.


Bienvenido a Traducir&Co, Gabriel. ¿Podrías hablarnos un poco de ti?

Pues me presento, me llamo Gabriel Cabrera y soy de la gloriosa cosecha del 81, en estos 32 añitos que llevo por aquí me ha dado tiempo a licenciarme en Traducción e Interpretación en Granada y en empresariales en Eslovaquia, a desempeñar varios empleos (paseante de perros, recepcionista de hotel, auditor nocturno, profe de inglés, traductor e intérprete), a fundar mi propia empresa de traducción, a trabajar para otras agencias, a plantar varios árboles en mi casa de Extremadura y empiezo en abril a criar una hija… sí, vale, me falta lo del libro, pero creo que a los traductores nos homologan eso el día que nos jubilamos.


¿Cómo explicarías en pocas palabras en qué consiste tu trabajo?
En mi contrato con Dualia dice que soy Responsable de la Calidad de la Interpretación y ello conlleva que, por un lado, soy algo así como el Gran Hermano de mis compañeros, superviso las interpretaciones telefónicas de un centenar de intérpretes y coordino la formación continua en la empresa.

Por el otro, dirijo la actividad social de la empresa en las universidades y en eventos sobre traducción e interpretación con el fin de acercar la interpretación telefónica a los profesionales de nuestra profesión y a las nuevas generaciones.



¿Cómo llegaste a trabajar de intérprete telefónico?
Pues mi contacto con la interpretación telefónica en los servicios públicos arrancó allá por 2005, cuando todo era aún muy analógico y rudimentario. Prácticamente acababa de darme de alta como traductor e intérprete autónomo y me ofrecieron entrar en el equipo de intérpretes de una nueva empresa que quería ofrecer interpretaciones a través del móvil. Al principio, para mí, Dualia era un cliente más, que me contrataba para interpretar, aunque fuera a través del teléfono.

Cuando empecé, había que programar con antelación todas las interpretaciones, los clientes tenían que llamar y reservar intérprete, así que no suponía un gran porcentaje de mi facturación. Poco a poco, la técnica fue mejorando, aumentaron los clientes, las llamadas y el porcentaje de tiempo que tenía que dedicar a esta nueva actividad.

En el 2010 me propusieron coordinar a todos mis compañeros y ahora sí que dedico una gran parte de mi tiempo a hablar por teléfono.

¿A qué número tiene que llamar un extranjero para acceder a un intérprete telefónico?

En el caso de los servicios públicos en España no es el extranjero el que tiene acceso directo a la red de intérpretes telefónicos sino los profesionales nacionales como operadores del 112, 061, 016, personal de centros de salud, hospitales, Cáritas, Cruz Roja, Institutos de la Mujer, colegios, Policía…

Cada vez que uno de estos profesionales se enfrenta a un usuario al que no comprende, porque no habla su idioma, puede llamar al servicio automático de Dualia, una grabación le pedirá que indique el idioma y, acto seguido, la máquina buscará al intérprete que en ese momento esté de guardia. Todo es automático y funciona las 24 horas del día. El servicio es gratuito para todos los usuarios extranjeros.

Existe otra vía por la que los extranjeros en España pueden disponer de una red privada de intérpretes profesionales en su móvil, a través de Byvox, que es la empresa hermana de Dualia, enfocada al entorno empresarial y particular. Tanto para extranjeros en España como para españoles que tienen que hablar con alguien que se encuentra en el extranjero o para aquellos que tengan que realizar un viaje internacional por negocios o placer; de hecho actualmente lo ofrecen algunas agencias de viajes (ej. Carrefour Viajes) en sus paquetes vacacionales, poder llevar la conexión con intérpretes en el móvil.

¿Qué proceso se esconde detrás de cada llamada? 

Veámoslo con un ejemplo:

Imaginemos un médico de cabecera a cuya consulta llega un paciente búlgaro; como no se entienden, el médico usa el teléfono de su consulta y llama a la plataforma de Dualia. Todo es automático, la máquina le pide al médico que indique el idioma en el que quiere ser interpretado y pone en contacto a médico, paciente e intérprete profesional.

Para los usuarios es todo muy simple pero detrás de esto hay toda una arquitectura de software y personas que lo hacen posible:

- El equipo de oficina: son los que alimentan la maquinaria, están los comerciales, los contables, los jefes de departamento y sobre todo los técnicos informáticos, que logran traducir cada señal de telefonía (analógica, digital, VoIP…) en una orden para nuestra plataforma de intérpretes.

- El equipo de intérpretes profesionales: son freelance que están en sus casas traduciendo y de repente les entra una llamada para interpretar, la atienden y después siguen traduciendo hasta la próxima vez que suene el teléfono.

Los intérpretes no tienen que estar 24h pegados al teléfono, tenemos un equipo para la mañana y otro para la noche.

Además para los idiomas más demandados se establecen turnos de días, así, un intérprete puede estar asignado para martes y jueves, lo que significa que esos dos días será la primera opción para la máquina. Será un día frenético de llamadas, pero se asegura una buena caja a cambio de permanecer en un lugar silencioso para atender todas las urgencias.


¿Y qué pasa si el intérprete no coge una llamada?


No pasa nada, porque es un sistema rotatorio, si el primero no coge la llamada, va al segundo, al tercero, al cuarto…

Si existís vosotros, ¿por qué es tan común la situación como la de la película “La Terminal”? 
¿Saben las autoridades que pueden recurrir a vosotros?



Bien, la respuesta es complicada pero voy a intentar ser claro e ir paso a paso. Si nos centramos en los servicios públicos, el problema puede venir porque el municipio, provincia o comunidad autónoma al que pertenezca el recurso no haya contratado el servicio. Cada recurso tiene que contratarlo por su cuenta, con cargo a su presupuesto o al presupuesto de un Ministerio, no hace falta que se contrate hospital por hospital, actualmente se tiende a aglutinar servicios en empresas públicas: Salud Responde en Andalucía, Sanitat Respon en Cataluña, Salud Madrid, en Madrid, Sacyl en Castilla y León… estos contratan el servicio para disponer de interpretación telefónica en todos los hospitales de cada región.

Parecido es el caso de los cuerpos de seguridad: la Policía, la Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra son independientes para licitar o contratar el servicio. 
El 112 y 061 también van por regiones, de modo que cada región tiene que contratar el servicio por su cuenta. Cáritas y Cruz Roja bajan más aún, hasta el plano provincial, por lo que cada provincia tiene que tener su propio contrato. En el caso de los hospitales privados, tienen que contratarlo individualmente para sus usuarios o en grupo, como es el caso del Grupo Hospitalario Quirón.

Con toda esta amalgama de divisiones, en este país nuestro de las autonomías, es muy difícil cubrir todos los rincones del país, aunque poco a poco se van cerrando huecos. Sí es cierto que en ocasiones se comparten recursos, y que identificamos en algunas llamadas que un agente de policía no dispone de este servicio pero llama al 112 de su comunidad que sí lo tiene y ahí estamos nosotros para ayudar.

¿Crees que todos los intérpretes podrían dedicarse a esto?

Lamentablemente, no todos, y eso dice mucho a favor nuestro, como seres vivos con sentimientos.
Entendamos que trabajamos casi siempre con emergencias médicas, accidentes, ambulancias, muertes, dramas sociales, peleas, desaparecidos, intoxicaciones… aunque por supuesto también hay peticiones de citas, consultas de médico de familia, despistados que llaman al 112 por error y hasta bromas. Pero a todo esto debemos enfrentarnos por teléfono y no todo el mundo responde igual cuando tiene al otro lado de la línea a una persona llorando, estresada, gritando, niños de fondo, disparos…

De hecho, sabemos por estadística que las peores llamadas de emergencias llegan de noche, y por ello solo una selección de intérpretes muy experimentados atiende las llamadas nocturnas. Ten en cuenta que los servicios sociales y gran parte de los centros de salud están cerrados de noche, por lo que todo se concentra en 112 (emergencias), 061 (ambulancias), UCI y urgencias de los hospitales, 016 (maltrato)…

Es cierto que nadie nace preparado para enfrentarse a estas situaciones pero si, poco a poco, no eres capaz de levantar un muro que impida que te impliques emocionalmente con estas llamadas, es mejor dejarlo y dedicarte a otra cosa.


¿Cuál es el caso más impactante con el que te has encontrado?

Imagino que como le pasará a todos mis compañeros, el más impactante suele ser de los primeros casos, cuando aún no estás preparado emocionalmente para enfrentarte a las desgracias ajenas.

En el caso que tengo grabado a fuego en la memoria llamaron de un hospital de la costa andaluza, la llamada fue algo así:

Ring, ring

Intérprete (I): Dualia, buenos días ¿en qué puedo ayudarle?

Trabajadora Social (TS): Buenos días, soy la trabajadora social del hospital, estoy con dos familiares de un chico que tenemos ingresado, yo he intentado explicarles lo que le ha pasado al chico pero las veo muy ji,ji, ja,ja y para mí que no se están enterando, ¿me puede usted ayudar?

I: Por supuesto.

TS: Pues bien, diles que su primo estaba en la playa haciendo surf y que una ola lo tiró, la tabla salió despedida y le cayó encima seccionándole parte de la columna vertebral; que actualmente lo tenemos en coma en la UCI con un peso en la cabeza para que no se le desprenda del cuerpo; si sale vivo quedará tetrapléjico y no sabemos si afectará a la actividad neurológica.

I: [Interpretación]

TS: Muchas gracias intérprete, no entiendo inglés, pero seguro que se han enterado perfectamente porque se acaban de sentar y se han echado a llorar. Gracias y hasta la próxima.
Pero bueno, para contrarrestar te puedo poner otro ejemplo más alegre:

Ring, ring

Intérprete (I): Dualia, buenas noches ¿en qué puedo ayudarle?

Enfermera (N): Buenas noches, (ruido de pisadas corriendo y la enfermera jadea) tengo una señora que está corriendo como loca por los pasillos del hospital, acaba de despertarse de la anestesia y está desorientada, no puede andar muy lejos porque va con un soporte del gotero en la mano y la estamos buscando pero no la encontramos. Por favor dígale que pare.

I: Pero, si no está con ella cómo voy a decirle que pare.

N: Yo le pongo a usted en la megafonía del hospital y grite a la señora que se detenga, que necesitamos administrarle la medicación. Que se pare esté dónde esté.


¿Qué horario tiene un intérprete telefónico?


Hay dos grupos de intérpretes:

- Diurnos: solo reciben llamadas de 08:00h a 18:00h de lunes a viernes.
- Nocturnos: solo reciben llamadas de 18:00h a 08:00h de lunes a viernes y fines de semana completos.

Los nocturnos además reciben una compensación por estar disponibles de noche, según el idioma dormirás más o menos, los que más llamadas reciben de noche son inglés, árabe, chino y rumano.


¿En qué se diferencia esta rama de la interpretación de la consecutiva en persona?
Tengamos en cuenta que la interpretación telefónica nace de la necesidad de interpretar precisamente llamadas telefónicas, y principalmente a números de urgencias, aunque ahora es muy habitual que un profesional utilice el teléfono para una interpretación en lugar de llamar a un intérprete presencial, porque es mucho más rápido.

Tres son nuestros mayores escollos:

- No vemos.
- Dependemos de la calidad de la línea.
- Demasiadas personas en la conversación.

1) No ver es un obstáculo que, con el tiempo y algunos trucos, aprendemos a salvar; por ejemplo cuando preguntamos a un paciente dónde le duele y nos responde “aquí”, solemos pedir al paciente que se ponga la mano donde le duele para que el médico sepa dónde está el problema.

En ocasiones agradecemos enormemente no ver y el paciente también agradece no tener a nadie a su lado cuando tiene que desnudarse, cuando le van a colocar una sonda o a hacer un tacto rectal.

Además, la capacidad de imaginación de nuestro cerebro es impresionante. Te pongo un ejemplo de llamada real:

Ring, ring

Intérprete (I): Dualia, buenas noches ¿en qué puedo ayudarle?

Operador del 112 (112): Buenas noches, tenemos a una alertante en línea, pregúntele qué le sucede.

I: [Interpretación]

Alertante (A): Pues, que [sonido de algo que se ha caído al suelo] perdón que se me cayó el móvil, se me ha resbalado de las manos, que las tengo llenas de sangre porque me acabo de cortar las venas.



¡¿A qué te lo has imaginado todo sin verlo?!

2) La calidad de la línea suele ser buena, pero en ocasiones llaman personas que se han perdido en la montaña y alertantes desde lugares con poca cobertura y nos cuesta más extraer la información.

3) En ocasiones podemos tener mucha gente en la línea: operador del 112, médico de urgencia, alertante, conductor de la ambulancia… y nuestro mejor recurso cuando todos hablan a la vez es guardar silencio.


¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión?


Que te sientes útil y ves que la carrera sirvió para algo. Vale que también eres útil interpretando en congresos y para las Naciones Unidas pero ahí no te dan las gracias al final de cada intervención, ni tienes la posibilidad de escuchar cómo un alertante comienza la llamada llorando y termina más calmado, simplemente porque ha encontrado alguien que le entiende y le ayuda a comunicarse en un momento de necesidad.

¿Te ves trabajando de esto dentro de 10 años?

Pues sí, aunque escalar puestos en la empresa me está llevando a tener cada vez más trabajo de coordinación o formación, y menos de interpretación, pero siempre le pido a la máquina de la plataforma que si no hay ningún compañero disponible que me llame, porque necesito seguir en contacto directo con los pacientes.

Como dato curioso te puedo decir que hay compañeros que se han jubilado y me han pedido seguir en el equipo, aunque sean la última opción de la máquina porque interpretar por teléfono para los servicios públicos les hace sentir que aún son útiles.


¡GRACIAS, Gabriel!

A ti y hasta la próxima



domingo, 15 de diciembre de 2013

Resumen de las charlas de #MadridConf de ProZ

Ayer, sábado 14 de diciembre, se celebró en Madrid un evento organizado por ProZ (en Twitter, #MadridConf) en el que los asistentes tuvimos la oportunidad de escuchar charlas muy interesantes de mano de profesionales como Xosé Castro, Ángel Dominguez, Elena Fernández, Alejandro Moreno-Ramos (Mox), Pablo Muñoz, Manuel Mata, Luisa Calatayud, Gabriel Cabrera y Pablo Mugüerza.

Si bien es cierto que no podré hacer la crónica de todas ellas porque los ponentes coincidían a la misma hora (excepto la de Xosé, plenaria) y porque en cierto restaurante tardaron una hora de reloj en servirnos y para cuando quisimos salir ya era tarde, haré un resumen de aquellas a las que sí asistí (por orden):

Me tocó en la última fila... ¡Pero el del fondo es Xosé!
Xosé Castro comenzó su charla "Creatividad y 'egoísmo' aplicado para traductores con ansiedad" con una afirmación más que cierta: "Con la que está cayendo, no queda bien decir que te van bien las cosas o incluso mejor que antes". Asimismo, afirmó que hay que buscar un plan de contingencia para cuando las cosas no van bien. ¿Por qué no ampliar nuestros servicios, además de buscar ampliar nuestra cartera de clientes? 

También hizo hincapié en la importancia de tratar bien a quien te da trabajo, y aprovechó para preguntar a los presentes cuántos habían mandado una cesta de Navidad a su PM o cliente. ¿Por qué no diferenciarse con un detalle? El precio de la cesta está más que amortizado con todo el trabajo que te haya mandado durante el año y además así "le costará dejarte de enviar trabajo"...

Por otra parte, Xosé reiteró que en estos tiempos no vale con quejarse sino que hay que ofrecer soluciones. "No es época de pedir, es época de ofrecer" y que no se trata de buscar trabajo sino clientes: "No es cuánto pagáis, es cuánto cobro".

Asimismo, habló de la traducción de páginas web como una opción muy interesante para ampliar servicios y conseguir clientes. ¿Por qué no mandarle una muestra a una empresa de cómo quedaría su web traducida al español? Visualmente les camelará y posiblemente se lo piensen seriamente. "Internet es todo texto, nunca se ha leído tanto (y por tanto, nunca se ha tenido que traducir tanto)".


En cuanto a la habitual pregunta de cómo conseguir clientes, Xosé recordó algo básico pero que no todos los traductores cumplen: ¡ser accesibles! ¿Tienes tu número de teléfono al alcance del que lo quiera encontrar? ¿Y tu correo? "Hay traductores en sus casas que no saben que acaban de perder un cliente por no poder contactar con ellos". También habló de que no basta con enviar un CV (el cual debe superar la prueba de los 30 segundos y estar adaptado al destinatario): ¿Por qué no hacer una llamada para diferenciarse del resto de candidatos?. Asimismo, conviene acompañarlo con una carta de presentación (el mensaje que acompaña al envío del CV) que no sobrepase una pantalla de longitud, es decir, que el que la recibe pueda ver ya la firma nada más abrir el correo electrónico. Por otra parte, recalcó la necesidad de que nuestros perfiles en las redes contengan palabras clave: Adiós a "licenciado en la universidad de la vida"; hola, "Traductor médico EN >ES".

Por último, Xosé subrayó la necesidad de tener una red de colaboradores a mano para que, si te llega una traducción de la que no te puedes encargar (plazo, especialidad...), puedas ofrecerle al cliente una alternativa (y además darle trabajo a un compañero que quedará muy agradecido).


Ángel Dominguez, en su charla "Presencia web y diseño para traductores: opciones y consejos para no perder la cabeza", que podéis escuchar aquídeleitó a los presentes con una interesante presentación desde el punto de vista de un diseñador que ofrece a sus clientes (en este caso, traductores) la posibilidad de crearse tarjetas y logos realmente profesionales. Para romper el hielo y convencer definitivamente al público del poder de un buen logo, Ángel mostró la silueta de varios con la intención de que los adivináramos. Acertamos todos ;-).

El proceso de creación de un buen logo consta de varias fases: entrevista, documentación e investigación, bocetos, optimización y pieza final. Un buen diseñador acompañará la muestra del logo al cliente con un PDF explicativo y presentará un máximo de una o dos alternativas. El trabajo de escoger el mejor es del diseñador, no del cliente. También hizo hincapié en la necesidad de negarse a ciertas peticiones del cliente, siempre por su bien (el que entiende es el diseñador, fíate).

"Las tarjetas de visita pueden ser caras, pero consiguiendo un buen cliente la inversión está más que amortizada". A esta afirmación le siguió una sucesión de tarjetas de visita muy creativas (de madera, metal, plástico, acrílicas...) que nos encantaron a todos por su originalidad.

Por otra parte, Ángel Dominguez recomendó tener, como mínimo, un dominio propio (desde cinco euros al año), un servicio de correo IMAP (ordenador y móvil sincronizado) y un alojamiento web básico. También recomendó evitar las presentaciones tipo Flash en una página web: "No conviene ponerle al lector más obstáculos para acceder a tu información". Asimismo, recordó a los presentes que HTML5 y CSS3 ya se pueden animar, transformar, etc., con lo que ya no es necesario el formato Flash. Quiso recalcar también la importancia de estar adaptados a dispositivos móviles, un amplísimo campo en pleno auge que a menudo no tenemos en cuenta.

Pablo Muñoz, en su charla "Localización de videojuegos: todo lo que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar", respondió a las diez preguntas más habituales sobre localización que se ha encontrado en su trayectoria:

  1. ¿Cuánto se cobra? (Orientativo): Como tester lingüístico, entre 1000 y 1300€ al mes; como traductor en plantilla en empresas de desarrollo (Nintendo, EA...), de 1500 a 2000; como traductor autónomo, entre 0,04 y 0,08€/palabra; y como traductor externo en la oficina de un cliente (opción no muy conocida pero muy interesante), entre 20 y 30 euros por hora.
  2. ¿Hay trabajo? Definitivamente sí. Mientras haya consolas, habrá trabajo.
  3. ¿Hay que ser un jugón? No es estrictamente necesario, pero ayuda. No obstante, como también es aconsejable diversificar, uno no tiene tanto tiempo para dedicarlo a jugar tanto como quisiera.
  4. ¿Hay que saber programar? No, pero hay que tener cuidado con entender las etiquetas, que suelen ser básicas. "Que no saber programar te eche para atrás: céntrate en traducir bien".
  5. ¿Cómo me formo? Si bien es cierto que no existe un máster dedicado exclusivamente a la traducción de videojuegos, sí hay módulos (METAV, Istrad) y cursos (Trágora, Cálamo y Cran, Aula Sic y el propio videocurso que ofrece Pablo desde hace unas semanas.
  6. ¿Qué herramientas hay? ¡Casi siempre son archivos de Excel!
  7. ¿Hay que saber japonés? Habitualmente el proceso pasa por la traducción al inglés y de ahí al resto de idiomas, así que NO.
  8. ¿Cómo empiezo y me promociono? Entrando en el directorio de agencias de ProZ, por ejemplo, teniendo un perfil completo y, si es posible, con una buena web (tu tarjeta de presentación).
  9. ¿En plantilla o como autónomo? En plantilla lo bueno es que sueles poder jugar, mientras que como autónomo tienes que traducir un Excel sin más contexto (aunque conviene PREGUNTAR siempre al cliente por si acaso).
  10. ¿Qué salidas hay? Tester, traductor, revisor/validador, gestor de proyectos, ingeniero de localización, asesor cultural...
Manuel Mata, en su charla "Tratamiento de imágenes para traductores" (una "pildorita" de este artículo suyo de 70 páginas) abordó uno de los problemas más habituales con los que un traductor se puede encontrar: traducir imágenes de distintos formatos y características. "Al toparnos con imágenes podemos encargarle a alguien que se ocupe de ellas... o aprender a hacerlo nosotros".

¿Os imagináis traducir estas imágenes?
A la pregunta de si las imágenes hay que tratarlas antes o después del texto, Manuel Mata responde que depende de la interdependencia texto-imagen. También hay que tener en cuenta que hay imágenes generadas a partir de una serie de datos y, en tal caso, debemos recurrir a la fuente para traducirlas desde ahí. Por otra parte, conviene recordar que traducir imágenes a veces no implica traducir el texto, sino que puede llegar a tener que eliminarse la imagen, cambiarse, etc. Las principales dificultades a las que se enfrenta el traductor a la hora de lidiar con imágenes son el espacio, la superposición, los efectos, los colores, los metadatos, las propiedades, etc.

¡Mucho mejor así!
Los archivos de extensión .svg se abren con el bloc de notas. ¡Son XML! Manuel recordó que los cursores también son imágenes y quizá en ese caso haya que intervenir en la parte gráfica y no solo en la textual. En cuanto a las capturas de pantalla, pueden requerir que recreemos (tipo bodegón) la misma imagen que muestran para hacerle nosotros una captura en español. "Si no se puede traducir, a veces hay que recrear"Por último, hizo hincapié en que incluir los textos fuera de la imagen es una buena práctica que puede facilitarnos mucho el trabajo y al cliente, salirle más barato. ¡Todos ganamos!

¡Y hasta aquí la crónica de estas estupendas charlas a las que pude asistir! Se me quedaron en el tintero otras a las que no he podido asistir por las razones que he explicado al principio de la entrada.

¡Hasta la próxima!

martes, 10 de diciembre de 2013

La Norma UNE-EN 15038: comentario crítico y contrastado


¡Hola! Hace un par de días subí a Scribd un trabajo que hice mientras estaba en la facultad sobre la Norma UNE-EN 15038 que, por si no lo sabéis, es la norma que europea específica para servicios de traducción y fue aprobada por el Comité Europeo de Normalización (CEN) en mayo de 2006. En 2014 esta norma UNE se convertirá en ISO, una de nivel superior.

Tenéis el enlace aquí

¡Saludos!

sábado, 7 de diciembre de 2013

Los 5 propósitos de Año Nuevo de un traductor



¡Se acerca el momento...! Vale, en realidad es pronto, pero como El Corte Inglés empezó con los árboles de Navidad, y Mercadona con los villancicos así como a principios de noviembre, la sensación es que ya deberíamos estar en febrero mínimo. ¡Pero no! Ahora sí que se acerca ese día en el que se espera que reflexionemos y nos propongamos nuevas metas para este 2014. ¿Querer cumplir las del año anterior cuenta como propósito? De ser así, resucitaré esta entrada en diciembre de 2014, porque los que defino a continuación me consta que son los cinco propósitos más comunes de todo traductor que se precie, independientemente del año. 

Por mi parte, estoy deseando recibir el correo que envié a la Merche del futuro hace un año y ver qué ha cambiado y cuánto se ha cumplido. Me llegará en Nochevieja, si mal no recuerdo... :-)



  1. Trabajar menos: Todos los autónomos que conozco tienen picos de trabajo en los que, o se quieren morir del estrés o piensan que nunca volverán a recibir un encargo. Visto desde fuera suena a una auténtica montaña rusa, pero si miras atrás probablemente puedas comprobar qué cambiarías si pudieras (aceptar menos encargos para pasar más tiempo con tu gente, intentar ser más proactivo, buscar clientes en nuevos ámbitos, etc.) y aplicarlo a este próximo 2014. Para los que estamos en plantilla, este propósito no es aplicable, ya que tenemos que traducir siempre X palabras al día, así que quizá la propuesta sería centrarse más en la calidad que en la cantidad. ;-)
  2. Hacer más ejercicio: ¡Ayyy...! El eterno propósito. Da igual la profesión, pero concretamente en la nuestra, en la que pasamos mínimo 8 horas delante de un ordenador, es más conveniente que en ninguna otra. Yo misma me propongo, aquí y ahora (a Trados pongo por testigo...), empezar a hacer algo más de ejercicio. Vale, algo de ejercicio. "Pero es que no tengo tiempo... o ganas". Ahí está la clave, y por eso escribí hace unos meses esta entrada en la que incluí vídeos para hacer ejercicio desde la comodidad de tu casa. Me los voy a aplicar en cuanto llegue el día 1. Bueno, no, que es Año Nuevo, el 2..., ah, espera, que hay roscón... Bueno, después de Reyes máximo...
  3. Salir más: ¿A cuánta gente has conocido en este último año? No, no hablo de tus seguidores en Twitter, que seguro que han aumentado. Entre charlas, saraos y demás movimientos seguro que has conseguido ampliar tu círculo de amistades o, al menos, de contactos. ¡Aunque parezca difícil! Hace un tiempo yo misma me preguntaba cómo hace amigos un traductor.
    Este año se han celebrado el
    Eneti2013, Lenguando, Traduemprende e incluso eventos no relacionados directamente con el sector, como el Mangafest, saraos a los que te recomiendo acudir si tienes la oportunidad, ya que puedes conocer a gente estupenda. Este año me llevo a Henar Torinos, ilustradora y ponente en el Mangafest (coincidimos en la mesa del tren gracias a la organización); Samantha Bowles, traductora adorable más bien reacia a las redes sociales que un día decidió venir a una reunión que organicé por Twitter y en la que acabé conociendo a otro de mis descubrimientos del año, Gabriel Cabrera, intérprete telefónico y cachondo profesional que hace galletitas de visita para él y para otros (a demanda).
  4. Pasar menos tiempo en las redes sociales: ¡Ayyy...! Otro gran propósito. Curiosamente, unos se propondrán pasar menos tiempo y otros más, ya que el tema de mejorar la visibilidad en las redes sociales no pasa de moda como podría haber parecido en un principio. En cualquier caso, en su justa medida puede ser muy beneficioso tanto a nivel personal (ver punto 3) como a nivel profesional. La conclusión que saco después de este 2013 respecto a las redes es clara: evita rodearte de quien no querrías tener al lado en "la vida real". Afortunadamente, en este espacio la paz mental está a un clic de distancia :)
  5. Diversificar: Estoy segura de que muchos os sentiréis identificados con este punto, ya que es el gran asunto pendiente de muchos traductores que, quizá agobiados por tener demasiados encargos, confían en que dedicarse a varias actividades en vez de a una sola les daría otra perspectiva y más seguridad económica. Dar clases de inglés es la mítica "salida", el plan B, pero un traductor puede ofrecer mucho más (o incluso, dentro de la enseñanza, no tiene por qué visualizar a niños automáticamente: empresas, adultos particulares, preparación de exámenes, etc.): revisión, corrección y redacción, por ejemplo. ¡Tenemos mucho que dar!
¿Se os ocurre algún otro propósito, quizá pensando en los que os hicisteis el año pasado? ¿Habéis cumplido los vuestros? ¿Os vais a "reproponer" alguno?

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cómo tuitear un evento


Cuando uno no puede asistir a un evento a pesar de que realmente le interesa, hay pocas formas tan útiles como Twitter para seguirlo "de cerca". La razón es simple: la concisión atrae y la inmediatez, más. Las crónicas de blogs son otra opción válida, pero no aportan ese "aquí y ahora" ni el resumen instantáneo que ofrece Twitter. 

Además, Twitter es la vía principal (si no la única) para plantear preguntas  cuando llega la ronda de rigor y tú no estás presente. De hecho, tener que resumir una pregunta en 140 caracteres ayuda a que sea directa, esté pensada y sea fácil de formular. Además, los organizadores suelen consultar Twitter con frecuencia para poder informar al orador de, por ejemplo, si su ponencia "ha creado polémica" en Twitter.
Tuitear también es una alternativa a la toma de notas en papel, ya que existen páginas en las que, a posteriori, se puede acceder (o incluso descargar) el listado de tuits que lleva una determinada etiqueta. En mi caso, he utilizado este método para apuntar frases literales o datos interesantes que, unidos a lo que otros usuarios han tuiteado, me ha servido para realizar una crónica (por ejemplo, mi parte de la del #eneti2013, el pasado mes de marzo, que se publicó en el número 5 de la Revista Traditori (página 43, junto a Iris Permuy).


10 reglas para retransmitir un evento

  1. Lo primero es conocer la etiqueta oficial del evento. A menudo ocurre que no hay una establecida (en ese caso, conviene preguntar o proponer una y comunicárselo a los organizadores) o que hay varias y al final la gente o sigue una, o sigue otra, y se queda con la mitad de la información tuiteada.
  2. Es muy importante distinguir entre el símbolo # y @, ya que mucha gente los confunde y tuitea poniendo la arroba + el nombre (@evento en vez de #evento), cuando eso lo único que conseguirá es desviar información a una cuenta de Twitter que a veces ni exista y no a la etiqueta que queremos.
  3. Una vez dé comienzo el evento en cuestión, conviene esperar para comprobar el ritmo y estilo de cada orador: qué es lo más relevante, qué le caracteriza, ver si se va por las ramas y al final acabas tuiteando algo sin una estructura clara, etc. Aunque parezca mentira, se puede mantener el estilo de una presentación tuiteando "a su estilo" (con frases rotundas, con muchos datos, etc.).
  4. Las comillas son muy importantes. Soy la primera que casi nunca pone comillas, pero son especialmente útiles (y pueden ser muy aclaratorias) cuando la afirmación del ponente es polémica. De otra manera, tu TL se llenará de respuestas de usuarios a la que creen que es tu opinión y se desviará la atención del evento. De la misma forma, cuidado con poner comillas en una afirmación no literal, porque estás poniendo palabras tuyas en boca de otro.
  5. No poner demasiadas etiquetas. Aunque a todos nos gusta que nuestro tuit aparezca en varias categorías al mismo tiempo, a veces no merece la pena porque quita espacio y al final resulta cargante. Un ejemplo inventado:

    "Traducir para vivir o vivir para traducir, esa es la cuestión con la que termina este evento. #traduevento" 
    o
    " Traducir para vivir o vivir para traducir, esa es la cuestión con la que termina este evento. #traduevento #traducción #l10n #i18n #empleo

  6. Intentad escribir bien... A veces en los eventos es difícil poner todas las letras si ahorrándote alguna te va a caber un mensaje más claro, pero si no es por esa razón, lo mejor es poner todas las letras para, entre otras cosas, facilitar la lectura, ya sea inmediata o no.
  7. No olvidéis mencionar a la persona de la que habláis. De esa manera, el orador después podrá localizar fácilmente todas las alusiones que se le han hecho con tan solo consultar las menciones.
  8. Si tuiteáis cifras, que sean correctas. Lo mejor es apuntarlas rápidamente y confirmar con quien tengáis cerca, ya que, de no ser precisas, pueden confundir a los lectores.
  9. No tuiteéis dos veces lo mismo ni cosas irrelevantes, aunque el ponente retome un asunto o lo diga de dos maneras distintas. Si tu resumen estaba bien en el primer tuit, no hay necesidad de "invadir" la etiqueta con dobletes. Imaginad si todos hacen lo mismo, qué locura.
  10. Si podéis y vuestros datos os lo permiten (normalmente, las conexiones wifi no van muy allá en los eventos), subid fotos en las que capturéis alguna diapositiva interesante para ilustrar lo que estáis viviendo. Pero solo alguna, no se trata de enviar fotos en vez de tuitear, básicamente porque requiere mayor consumo de datos del lector (yo no me descargo fotos cuando tengo los datos puestos y, si toda la retransmisión es a base de fotos, me la pierdo sin wifi).




Por último, queda distinguir entre dos tipos de oradores: los tuiteables y los menos tuiteables:

  • Un orador "tuiteable" es una persona cuyo mensaje está bien estructurado, sus afirmaciones son rotundas, los datos son concisos, etc. En resumen, nos da "el tuit hecho".
  • Un orador no tan "tuiteable" implica que uno necesita más tiempo para interiorizar las palabras y resumir lo que ha dicho. 
Espero que os sea útil y lo pongáis en práctica (que así se aprende, practicando) en los próximos eventos a los que asistáis. El pasado mes de octubre, por ejemplo, asistí a Lenguando y, mirad por dónde, acabé siendo la tercera persona que más tuiteó, jaja.




miércoles, 23 de octubre de 2013

La imperiosa necesidad de tener un blog y ser visible

No es obligatorio ser visible
Dicen que este es uno de los temas más trillados, pero, como siempre, yo opino que no importa cuánto lo hayan hablado otros si uno no ha expresado su opinión. De la necesidad o no necesidad de estar presente en Internet y en las redes sociales se lleva hablando mucho tiempo y la única verdad es que no existe una verdad.

Comentaba en mi última entrada lo que yo considero que es la "guinda" de un buen CV: que, si te "googlean", te encuentren. A raíz de esa entrada algunos comentarios dejaban caer lo que ya tanto se ha discutido: ¿es realmente necesario estar ahí para quien te busque? ¿Acaso no somos minoría los que estamos presentes en Internet y el resto sigue recibiendo trabajo igualmente? De nuevo, es una cuestión de gustos: hay quien está dispuesto a "sacrificar" su anonimato a cambio de que aparezca su web o blog cuando alguien teclee tu nombre en Internet y, otros, ni siquiera consideramos que hacerlo sea "sacrificar" nada, porque lo hacemos, literalmente, porque queremos.

Con el tema de tener un blog ocurre lo mismo: hace poco leí a quien opinaba que a los estudiantes les estaban haciendo obsesionarse con la necesidad de ser visibles y tener blogs. La verdad es que no estoy para nada de acuerdo porque, el menos en mi facultad, no se daba mayor importancia a ser o no visible y, de hecho, la "rara" era yo por tener un blog. 

Sin embargo, hará cosa de una semana una chica me pidió consejo sobre cómo crearse uno porque en clase se lo habían mandado como tarea. Me hizo pensar si el profesor que impone algo así tiene idea de lo que se necesita para mantener un blog con contenido actualizado, medianamente interesante, original, etc. ¿Se puede evaluar que un alumno se cree un blog? ¿En función de qué? ¿Qué busca el docente? Contenidos no, desde luego, que es la base de cualquier blog. Para mí esta es una manera poco afortunada de animar a los alumnos a adentrarse en el mundo 2.0. De hecho, pueden llegarle a coger manía si se les impone de esta manera, como si fuese una necesidad. Es como obligar a un matemático a escribir un diario escrito en verso como parte de la asignatura de Literatura. Hay a quien le gusta la idea y hay a quien no. Hay quien quiere y hay quien no. Hay quien sabe y hay quien no. Y eso no significa nada.
Este es Pepe: ha decidido ser invisible
y es feliz

A veces me han preguntado qué razones me llevaron a abrir un blog y escribir tanto. Para responder a esa pregunta, primero hice una criba para no prestar atención a quien ocultaba tras su pregunta una mezcla de crítica y envidia. A continuación, respondí con sinceridad a aquellos pocos que quedaron: si no escribía en un blog, iba a escribir en documentos sueltos cuantas reflexiones o dudas se me iban pasando por la cabeza. Siempre he sido de preguntármelo todo y de no callármelo y, si a eso le sumas el amor por la escritura y muchos años presente en foros de Internet donde cogí el gustillo a la vena "debate", el resultado es que qué mejor que un blog para esta pobrecita habladora. Sin embargo, estas son circunstancias personales que no se cumplen (ni se tienen que cumplir) en otros casos. Cada uno es dueño de sus decisiones y no las hay mejores ni peores. Solo diferentes.

En resumen, mi opinión sobre el tema es:

  • NO es necesario tener un blog (si no quieres)
  • NO es necesario estar en las redes (si no quieres)
  • NO es necesario ser visible (si no quieres)
Ser visible significa, literalmente, que te ven, no que seas mejor profesional. Si decides ser visible, que sea porque lo hayas valorado y te apetezca, no porque te digan que "conviene"; en ese caso, no lo harás "de corazón" y quizá te salga el tiro por la culata (escribir con desgana, solo compartir contenidos de otros, dejar LinkedIn a medias, etc.).


domingo, 6 de octubre de 2013

La guinda de un buen currículum

Últimamente sois muchos los que os estáis poniendo en contacto conmigo para preguntarme por plantillas creativas para redactar vuestro CV. Como siempre os digo, poner en Google palabras como "CV creative template" os dará miles de resultados interesantes (algunos de pago, como el mío, pero merece la pena).

Y hablando de Google. Hoy vengo a ahondar más en un tema muy machacado, el del currículum, para recordaros algo obvio que muchos olvidan a veces. De hecho, se podría decir que esta entrada es aplicable a cualquier profesión. La premisa de mi entrada es: Por muy bonito que sea tu CV, lo más importante es que, al teclear vuestro nombre en Google, aparezca algo. Relevante.


Un día hice la prueba con una amiga, hablando de este tema, porque me decía que no encontraba trabajo. Hablando me di cuenta de no había contemplado la importancia de estar presente en Google, el buscador de los buscadores, así que le invité a hacer una prueba que hoy os invito a hacer a vosotros:



Teclead vuestro nombre completo en Google.
Sin comillas, tal cual.
Como lo buscaría cualquier futuro empleador.
¿Qué te sale?


A mi amiga le salió la esquela de una señora de un pueblo de Ávila que se apellidaba como ella. Su cara era un poema. Le dije que ahora probara a teclear mi nombre, y se sorprendió al ver lo que aparecía:



LinkedIn, blog, Twitter, Facebook y About.me

Si bien es cierto que no todo el mundo tiene el tiempo ni las ganas de tener todos estos perfiles, hoy os traigo razones por las que me parece más que conveniente "estar ahí". Si yo tuviera que contratar a alguien, sin duda teclearía su nombre en Google y, si no me aparece nada, quizá lo descarte y busque al siguiente de la lista. Sin embargo, si aparece tu nombre, tu profesión y algo sobre ti, ya te estás diferenciando del resto. Y si no, poneros en el lugar de una persona que busca a un profesional de X disciplina, tiene 200 CV encima de la mesa, muchos de ellos con aspirantes con los mismos estudios y experiencia.

Tener presencia en Internet es una forma de...
  • Suplir la falta de experiencia (porque puedes llamar la atención, demostrar tu creatividad, tu forma de "venderte", tu interés por darte a conocer)
  • Demostrar que estás "al día" y te has tomado el tiempo necesario para crear un perfil
  • Ponérselo fácil a quien te busque. ("Si me buscas, me vas a encontrar")
  • Tener un CV actualizado a tiempo real
Estaréis de acuerdo conmigo en que estas son razones de sobra para, al menos, pensárselo. Si esta entrada te ha convencido (me ha sorprendido ver que muchos de los no traductores que conozco no habían reparado en utilizar las redes como medio para darse a conocer), ¡quizá te interese este enlace donde hablo de cómo mejorar la presencia en Internet dirigida a traductores pero también aplicable a los que no lo son!

En definitiva, ¡el complemento perfecto a un buen currículum es aparecer en Internet!

martes, 24 de septiembre de 2013

Por qué un cliente opta por un servicio (y no por otro)


Hace unas semanas nos mudamos y pudimos ver de primera mano un ejemplo bastante representativo de qué hace que un cliente (en este caso, nosotros) opte por un servicio (en este caso, de mudanzas, pero yo lo extrapolo a la traducción) y no por otro. Siempre solemos ponernos en el lugar del que ofrece una traducción y pensamos en nuestras tarifas y en la calidad, y pocas veces nos ponemos en la posición del cliente. A continuación, presento la cuestión:

Necesitamos contratar los servicios de "alguien" que nos ayude a realizar la mudanza: desmontar una mesa y transportar varios elementos de oficina muy pesados... dos pisos sin ascensor. Para esta labor, se nos presentaron dos opciones:

  • Opción A: Pepe (llamémosle así), de quien tengo buenas referencias porque a un familiar le hizo bien una tarea similar.
  • Opción B: Manolos (llamémosles así), de quien no tengo referencia ninguna pero, para empezar, me ha entrado por los ojos la web y me han transmitido profesionalidad.
Las dos opciones parecen una buena idea, así que ¿qué haría que nos decantáramos por una y no por otra?


  • Llamamos a Pepe y le explicamos los detalles de lo que tendría que transportar. Nos dice que "vale", que serían "unos X euros". Le preguntamos si está incluido el montaje y desmontaje y responde que "si quieres, sí". Damos las gracias y colgamos con la intención de comparar con otras opciones. Pasan un par de días y volvemos a llamar para confirmar el precio incluido el montaje y desmontaje. Pepe no sabe quién soy porque ni apuntó mi nombre ni lo que necesitaba, y cuando, al definirle los objetos, "se acuerda", me pregunta que qué precio me había dicho la otra vez. Sorprendida, le respondo, y me dice "pues redondeo a X y ya está". Después le digo que cómo nos ponemos en contacto si finalmente realizamos la mudanza con él, que cómo va a venir, que a qué hora y demás detalles. Me dice que le mande un wasap... Gracias, adiós.

  • Escribo un domingo por la tarde a Manolos, los de la web bonita. Tienen un cuestionario donde tengo que especificar mis datos, el destino, el origen, si hay ascensor en ambos, los objetos y sus características. Lo envío. El lunes por la mañana recibo en mi correo un presupuesto en PDF donde figuran mis datos, los detalles que he dado el día anterior, etc. Les respondo preguntando algunas cosillas más y me responden de inmediato aclarándome totalmente todas las dudas.

¿A cuál escogeríais vosotros? Pues eso. 


Este ejemplo es solo uno de los que se presentan últimamente, como el otro día, cuando entramos en un bar, pedimos un par de copas y nos dice el camarero que "mínimo tendréis que esperar 15 minutos porque antes tengo que servir a la mesa de fuera (de 20 personas)". Si bien tiene su lógica... ¿Acaso, si os llega una traducción de 20 000 palabras y después una de 200, le diríais al segundo que "espere" porque antes van los otros? Lo perderías como cliente fijo (como ocurrió con nosotros). De verdad que es no querer vender.

Se suele hablar de la calidad de la traducción, de las decisiones que tenemos que tomar durante el proceso, etc. Sin embargo, ese es un "paso más allá", ya que para estar traduciendo, alguien nos ha tenido que elegir previamente a nosotros. En ese proceso entran en juego muchos factores y, como no tenemos la oportunidad de presentarnos en persona, merece la pena tomarse el tiempo necesario para actuar de manera profesional y cuidar nuestra IMAGEN

  • Elaborar un presupuesto serio en vez de enviar una estimación aproximada 
  • Dedicar tiempo a la respuesta y dejar a un lado los monosílabos
  • Explicar los detalles que sean necesarios para que a la otra persona le demos seguridad
  • Tener un método de contacto serio
  • Quedarnos con los detalles y "ponerle cara" a cada posible cliente (aunque a veces esto pueda hacerte meter la pata hasta el fondo si te equivocas, como cuando me llamaron de ** ***** ***** el otro día preguntándome, a las 11 de la mañana un martes, si estaba despierta, porque "sabían que tenía turno de noche").
  • etc.
Además, ¿cuál de las dos opciones recomendarías si alguien te pide consejo? Pues eso.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Propiedad intelectual y memorias de traducción (mi TFG)




Cuando tuve que decidir cuál sería el tema de mi TFG (Trabajo de Fin de Grado), pensé que me interesaban tantos que me costaría elegir solo uno. Sin embargo, teniendo en cuenta que mi tutora, Mercedes Curto, profesora de la Universidad de Salamanca, estaba especializada en Derecho, concretamente en propiedad intelectual, decidí abordar un tema que solamente había encontrado por Internet en algún artículo suelto y donde no se ahondaba mucho: la propiedad intelectual de las memorias de traducción (MT).

En este trabajo me propuse responder a muchas de las preguntas que a todos nos pueden surgir a la hora de tratar con memorias. Entre ellas, las siguientes:

  • ¿Quién es el titular de una MT? 
    • ¿El propietario del software con el que se ha elaborado la MT?
    • ¿El traductor que ha creado la MT? 
    • ¿El autor a partir de cuyo texto parte la MT?
  • ¿Qué ocurre cuando en una MT participa más de un traductor, como suele ser habitual? 
  • ¿Quién tiene derecho sobre qué y durante cuánto tiempo?
  • ¿Se puede ceder o vender una MT?
  • ¿Qué es el derecho sui generis
  • ¿Qué es y en qué consiste el derecho de autor? Derechos patrimoniales (de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación) y morales (de divulgación, de paternidad, de integridad, de modificación, de retirada o arrepentimiento, y de acceso).
Este trabajo se divide en dos partes: en la primera, donde me centro en la Propiedad intelectual y la traducción, y la segunda, dedicada exclusivamente a las memorias de traducción.

Espero que pueda servir como orientación para aquellos interesados en el tema o quizá despertar la curiosidad de los que alguna vez se han planteado las mismas preguntas que me llevaron a mí a decidirme por este extenso tema.


Enlaces relacionados:

lunes, 2 de septiembre de 2013

No es oro todo lo que reluce en las redes sociales


Llevamos toda la vida escuchando aquello de "no es oro todo lo que reluce" y, por muy tecnológica que sea la era en la que vivimos, esta sabia frase no deja de ser cierta. Me he animado a escribir esta entrada (que en realidad llevo pensando muuucho tiempo) a raíz de un comentario en Twitter de Elena Nevado hace pocos días. 

Si bien es frustrante ver cómo otros consiguen lo que uno no, no debemos olvidar un hecho claro: las redes sociales NO son un reflejo (claro) de la realidad. En ellas, cada uno puede retratar su vida como más le guste y los demás se lo tendrán que creer... o no. (Algunos incluso parecen vivir de lo que quieren creer que es su vida y no de lo que realmente es, pero eso es ya otra historia).

Si te ha hecho gracia,
te recomiendo que veas ESTO
Por un lado, están los que deciden contar sus penas y llorar a tecla tendida, y son auténticos profesionales de la lágrima digital. No obstante, como está en nuestra mano decidir de quién queremos rodearnos en las redes, podemos huir de la gente negativa. Sin embargo, esta decisión que, aparentemente, debería tener como consecuencia que entrar a las redes sea un momento de ocio y diversión, provoca otro fenómeno nada despreciable: el de pasarnos el día leyendo publicaciones excesivamente positivas que nos hacen llegar a la (errónea) conclusión de que nuestra vida es más aburrida, menos interesante y que tenemos menos suerte que los demás. 


Por alguna razón, el sendero de la tecnocultura actual nos ha llevado a vernos envueltos en la cuestionable práctica (de la que yo también participo, ojo) de retratar a golpe de Instagram los momentos u objetos cotidianos más normales de la vida diaria y en dotar al infinitivo del protagonismo que nunca ha gozado en nuestras frases más banales. No obstante, no podemos caer en creernos todo lo que vemos: no es oro todo lo que reluce. Para todos, cada día es diferente y no todo son penas... pero tampoco todo son alegrías, por mucho que nadie se esmere en intentar hacerlo ver. La vida es vida, aunque ahora tengamos a nuestra disposición herramientas para maquillarla, retocarla y hacérsela ver a nuestra manera a los demás. 

Unos tienen trabajo y otros aún esperan ese momento; unos se sienten inspirados para comenzar nuevos proyectos y otros aguardan ese soplo de ideas, unos ________ y otros _________, y está en la mano de cada uno decidir qué parte de su vida plasmar en las redes y cuál esconder/callar. Valora, analiza y llega a tus propias conclusiones, pero no te dejes llevar por la corriente de "mi vida es genial" (la de otros) que se ha colado en nuestro día a día más que nunca. 
Esto se aproxima más a la realidad

Lo más habitual es callarse durante los momentos de baja moral y dar mucho bombo a los momentos buenos. Y ojo, esto no es ni bueno ni malo; unos lo llaman #autobombo, otros marketing, otros simplemente ocio. Una opción es tan válida como la otra. En cualquier caso, es necesario ser consciente de ello y saber distinguir entre la realidad y la "ficción" de cada uno para no caer en aquello de que a todos les va mejor que a nosotros.
Pocos hablan cuando no reciben respuesta a los CV que envían, cuando no pasan una prueba de traducción, cuando les rechazan un presupuesto. Pocos mencionan lo duro de las curas de humildad, de darse cuenta de que no lo sabemos todo, de que han metido la pata, de que te han cambiado lo que tú habías escrito (porque lo habías hecho mal). Pocos pregonan sus malas experiencias (cuando son ellos los responsables, porque cuando la culpa es del otro se nos llena la boca), etc.

Últimamente estoy comprobando con mis propios ojos los que algunos entendidos de la vida insistían en asegurar: hay vida más allá de las redes sociales. No todo el mundo conoce ciertos nombres ni les importa la opinión de unos o de otros. Puede ocurrir incluso que haya quien se toma un café sin hacerle una foto, empieza la semana sin fuerzas o no tiene ganas de trabajar. Cada uno es libre de publicar lo que quiera, pero tú no eres menos libre de ponerlo todo en contexto y ser consciente de que no es oro todo lo que reluce.