martes, 8 de enero de 2013

¿Puede tu blog perjudicar tu imagen como traductor profesional?


En esta entrada presento dos posturas diferentes respecto a una misma pregunta: 
  • ¿Es conveniente enlazar nuestra página profesional con nuestro blog? 
  • ¿Puede ser bloguero hacernos perder puntos de cara a un (posible) cliente? ¿Y ganarlos?

El otro día estaba actualizando mi LinkedIn y, mirando perfiles de otros compañeros de gremio me topé con uno que me llamó la atención: el de Rafael López Sánchez. Me di cuenta de que en su perfil profesional no remitía a su blog y, por pura curiosidad, le mandé un mensaje preguntándole por qué había tomado esa decisión. A continuación, su respuesta (publicada con su consentimiento, claro): 

"Incluir el blog en nuestro perfil de LinkedIn o en nuestro CV puede tener connotaciones positivas, pero también negativas. No hay que olvidar que un blog es, por lo general, un espacio personal. Si queremos mostrar una imagen profesional de nosotros mismos, en muchas ocasiones incluir nuestro blog puede desembocar en que nos juzguen en base a él y en que, como consecuencia, no nos tengan en cuenta. Esto dependerá de muchos factores, y es algo que no depende de nosotros. Por eso, antes de pensar si incluir nuestro blog, considero que deberíamos tener en cuenta:  
  1. ¿Es nuestro blog un espacio personal, profesional, o ambos? ¿Qué tipo de artículos escribimos? ¿Guardan alguna relación con el perfil profesional que queremos mostrar, o con las ofertas de trabajo a las que queremos optar?
  1. ¿Qué nivel de compromiso tenemos con el blog? ¿Con qué frecuencia escribimos en él? ¿Qué impacto tiene? ¿Hasta qué punto puede servirnos para mostrar una imagen profesional? 
  1. ¿Merece la pena correr el riesgo de que puedan descartarnos por haberlo incluido? Aquí es donde está el verdadero dilema. A la hora de la verdad, no deja de ser una cuestión personal. Yo, por ejemplo, he preferido no incluirlo porque no quiero que me juzguen a nivel profesional en base a él.
Quiero matizar que estos argumentos no implican que no le saque partido al blog a nivel profesional. De hecho, gracias a él he recibido propuestas de trabajo y he podido promocionarme. Pero la estrategia que he seguido ha sido diferente. En mi blog he preferido incluir un CV más informal, que no es el mismo que presento en las ofertas de trabajo, y que únicamente sirve para orientar de una manera general a los lectores y a los posibles interesados sobre cuáles son mis puntos fuertes. Sin embargo, en mi CV y en Linkedin prefiero mostrar mi lado profesional, de forma que me vean como un profesional en mi campo, y no como un blogger o como algo intermedio que pueda hacerles dudar de mi condición (ojo, no digo que ser blogger sea malo, pero muchos pueden juzgar esta faceta de manera negativa). Por eso, a la hora de la verdad, prefiero incluir únicamente mi página profesional, ya sea en los perfiles profesionales o en el CV, para darle a esta el protagonismo que se merece. Sin embargo, como he dicho en el punto 3, hay que tener en cuenta que, a la hora de la verdad, este asunto no deja de ser una cuestión muy personal. Por tanto,  cada uno ha de tomar su propia decisión."

Esta reflexión hizo planteármelo seriamente: ¿si queremos parecer profesionales debemos dejar de lado el blog? Está claro que un blog es una buenísima manera de reflejar tu personalidad, aun a riesgo de que te juzguen por ello. Además, quien contacta contigo para contratar tus servicios es una persona "como otra cualquiera" que puede o no estar de acuerdo con las opiniones o reflexiones vertidas en el blog, pero en teoría si eso ocurriera no debería "echarle para atrás", ¿o sí?

A muchos traductores profesionales les he oído decir que es importante que demos una imagen profesional pero sin olvidar la parte humana. Por esta razón, creo que un blog es una buenísima oportunidad para que el (posible) cliente pueda llegar a conocer esa cara más personal, ese pequeño mundo creado por ti y al que tú le has dado forma. En cada entrada dejamos nuestra huella, que a su vez es diferente a la de todos los demás. Por otra parte no menos importante, un blog es un espejo perfecto de cómo uno escribe. Estoy segura de que más de uno de esos clientes que han contactado con el traductor gracias a su blog ha elegido a uno y no a otro por haberle gustado su forma de escribir o cómo ha plasmado sus ideas. 

Por otra parte, en un blog queda la huella de la evolución del traductor (más notable en el caso de los estudiantes). En aquellos blogs que llevan años en activo, se observa cómo los temas van evolucionando, las preocupaciones son diferentes y cambia el enfoque del blog. En definitiva, ¡un blog puede convertirse en una auténtica blografía!
¿Enlazaríais/Habéis enlazado vuestro blog a vuestra página profesional? ¿Creéis necesario que sean dos partes diferentes porque pueda perjudicar nuestra imagen profesional?


28 comentarios:

  1. ¡Buenas!

    La verdad es que lo he pensado varias veces y supongo que dependerá del cliente. Habrá clientes que lo verán interesante, otros gracioso, otros estúpido y otros que ni lo verán.

    No puedo decir que me haya conseguido trabajo porque de momento no lo ha hecho, pero para mí escribir en un blog me ha servido para que la gente sepa que existo. Ya es algo. Así que para estudiantes lo veo bastante útil.

    Un saludo Merche ^^

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    1. Yo también veo bastante interesante la opción para los estudiantes, siempre y cuando crean que pueden aportar algo (aunque sean debates, no tanto conocimiento).
      ¡Un saludo!

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  2. Muy buena entrada, Merche. Yo creo que depende mucho del tipo de contenidos del blog, puesto que puede ser más personal o más profesional, así que yo no me atrevo a dar una respuesta definitiva. Es cierto que una perspectiva excesivamente personal puede perjudicarnos, pero ahí también entraría en juego la persona que estuviera leyendo el blog. No sé, depende de muchas cosas, es una decisión que hay que meditar bastante en función de los clientes que tengamos y de los contenidos que publiquemos...

    ¡Un abrazo! :-)

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    1. ¡Gracias, Alberto!
      Estoy de acuerdo, es muy subjetivo y depende de muchos factores. Seguramente haya clientes que encuentren que tener un blog es un "extra" que le da un toque diferenciador a ese traductor, y quizá otros pasen. Sinceramente no creo que haya clientes de los que descarten contratar a un traductor por su blog.

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  3. Depende del uso que le des. Y no sólo se trata del blog. En mi caso, en LinkedIn no tengo enlazado mi perfil de Facebook, porque es personal. La mayoría de las cosas que pongo son públicas (se pueden leer sin ser "amigo"), pero tienen que ver con mi mundo en general, y no sólo con el profesional.

    En cambio, mi blog es profesional, pues publico traducciones que voy haciendo en una de mis especialidades (budismo tibetano, filosofía budista). Tiene un aspecto personal, claro, pero la orientación es profesional.

    Y para poder darme el gusto de hacer una presentación donde ser «más yo» me hice un perfil en about.me, desde donde hay enlaces al resto de mis perfiles y cuentas, profesionales y personales.

    Yo creo que la clave es tener claro para qué usas cada cosa. Y, como en el chiste, la organización ;)

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    1. ¡Muy parecidas a mis opciones!
      Yo en Linkedin tengo enlace a mi blog, no a mi facebook.
      En About me, a todo.
      En Twitter, about me y al blog...
      ¡Es una auténtica red!

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  4. Depende de lo que tengas que esconder o de lo inseguro que seas... ;-)

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    1. Bueno, no me imagino escribir en un blog sobre algo que quieras esconder o algo que perjudique a tu seguridad en ti mismo, ¿no? xD

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  5. Hola, Merche:

    Una entrada muy interesante, yo también me he plantado la misma pregunta varias veces. Y coincido en que depende del tipo de cliente al que quieras dirigirte, de tu estrategia.
    Quizás, si tus clientes meta son pequeñas empresas situadas en un determinado territorio, les guste más un trato humano, cercano, que quizá no interese al director de una multinacional.

    Como todo en esta vida, depende de cómo se mire y de quién lo mire.

    Un saludo y feliz año :)

    Inés

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    1. ¡Gracias, Inés!
      Yo creo que en una multinacional (me puedo equivocar porque no tengo ni idea) pasan más de tu perfil personal, lo ofrezcas o no. Sin embargo, como tú bien dices, en una empresa pequeña quizá sí guste ver "con quién están tratando".
      :-)

      De todas formas, no doy a entender que tener un blog sea una estrategia para venderse. Al contrario, primero viene el blog y después van surgiendo otras preguntas a raíz de su creación.

      ¡Un saludo!

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  6. Hola, Merche:

    Depende simplemente de la orientación que le hayas dado a tu blog. Si es más personal que profesional, obviamente, no lo pondría. De lo contrario, no le veo ningún inconveniente. De hecho, yo tengo puesto el mío, y hay bastantes clientes que me han contactado gracias a él.

    Como todo, depende del enfoque que le hayas dado o le quieras dar a tu blog. Por supuesto, cada vez que alguien escribe un artículo, suele dejar plasmado su punto de vista y su forma de ser, pero, siempre que lo hagas de forma profesional y correcta, no tiene por qué generar problemas.

    Abrazos,

    Laeticia

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    1. ¡Hola!
      Y digo yo... ¿cuándo es personal y cuándo es profesional? La mayoría de los que conozco son una mezcla de ambos, incluido el mío. A no ser que crees uno con el objetivo específico de X (explicar Trados, por ejemplo), siempre acaban mezclándose cosas personales... :-)

      ¡Saludos!

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  7. Resulta curioso que, por lo general, la mayoría de las visitas a un blog sean a la «página de inicio» o a la sección «sobre el autor» y no a los artículos publicados. ¡¿Qué morbocuriosa es la gente, verdad?! :)

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    1. Vaya, ¿en serio?
      He comprobado las estadísticas de mi blog y hay un amplio abanico de entradas que tienen más visitas que ninguna otra sección. De todas formas, lo de ir directamente a "sobre mí" es que es casi una obligaciónnnnn... ¡Nos puede la curiosidad!

      Saludos :-)

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  8. ¡Hola! :) [Soy Devadip (@TraductorJur), pero no me deja publicar el comentario desde mi blog...]

    Interesante asunto que puede dar horas de debate y una variedad de opiniones sin final.

    ¿Qué hacer? Supongo que lo más sensato es lo que han dicho algunos ya... Tener cuidado con lo que publicas. En primer lugar, debes tener claro para qué quieres cada red social. Además, hay que saber para qué sirven. No publicar fotos borracho en LinkedIn, vaya... :)

    Está claro que todo el mundo es persona. A nadie vamos a engañar intentando parecer unos "sin opinión" con lo que un blog comedido no debe estar mal. En mi caso, el blog hace las veces de página web. Comparto entradas que relativamente tienen que ver con mi profesión (o titulaciones) y también publico enlaces interesantes sobre eso. La web es mi blog y mi blog es la web. El que quiera acudir allí para saber más de mí profesionalmente puede ir. En realidad, un about.me, LinkedIn o una página web solo duplican o triplican tu "imagen de marca", pues la información que contienen es la misma que tu CV (al menos, en mi caso).
    Como dicen por arriba también, la gente llega a mi blog buscando asuntos de traducción, español, lengua, etc. Mis campos. Así que el blog cumple esa parte de su cometido, creo.

    Con cuidado con lo que se publica, diría que sí, debe estar en un CV (todavía más un traductor cuya herramienta fundamental es el ordenador. Debe verse que domina varias facetas; como mínimo, se supone que es un punto a favor).

    ¡Buena entrada y buenos comentarios! Lo seguiré a ver qué dicen otras opiniones.

    Un saludo,
    Devadip -> @TraductorJur

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    1. ¡Gracias, Anónimo! Digo... Devadip!! jejeje

      Yo también comparto tu opinión :-)
      En realidad, como tú dices, todo acaba siendo lo mismo. La persona que está detrás es la misma, aunque mostrando diferentes facetas. Otra cosa es que al potencial cliente le importe un rábano tu faceta personal, pero oye, ahí está por si se quiere ver. La "imagen de marca" está formada por varias aristas, y blog, linkedin, facebook y twitter son (en mi caso al menos) las más importantes :-)

      PD: ¿entonces fotos de borracheras en LinkedIn no, dices? Me lo apunto...
      xDDD

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  9. No creo que perjudique en absoluto la imagen de uno, es decir, si es más o menos profesional. De hecho, en el curso de Community Management que hice en julio aprendí que hay que saber qué imagen quieres dar. ¿Cómo se hace? Sabiendo qué hay que publicar. Resumiendo: el comentario de Darío. ;-)

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    1. Por una parte, no debería perjudicar en absoluto tu imagen profesional, aunque cuanto más escribes en un blog más dominio (o no dominio) de tu lengua materna encuentras. He visto algún blog con faltas gordas y reiteradas y en ese caso sí creo que perjudica seriamente la credibilidad profesional de la persona, más allá del contenido.

      La imagen que se quiere dar es una, pero a menudo es demasiado obvio que se va de X y eso rechina a la gente. Eso sí, como tú dices, lo que decides publicar dice mucho de la persona, aunque si atiende más a criterios de "dar lo que el público quiere" en lugar de "dar lo que a mi me gustaría", también rechina.

      En fin, como diría Devadip, ¡debate infinito!

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  10. Como estudiante de TeI que está completamente desorientada sobre cómo iniciarse en el mundo profesional, pensé en abrir un blog no sólo para cuestionarme y responder cuestiones sobre la traducción, sino también para comenzar una interacción con diversos profesionales y con jóvenes que estén en mi misma situación. Pero la situación que expones me pone a reflexionar en algo que no me había planteado.

    Tal y como han mencionado varias personas en esta entrada, la respuesta sería no (y más cuando el autor del blog se enfoque solamente en cuestiones de su profesión), aunque puede existir una posibilidad pequeña de que sí afecte, pero esto depende de cómo sea el cliente.
    En fin, dadas las circunstancias que rodean la traducción, siempre pensé que tener un blog sobre dicha profesión podría hacer que el cliente se diera cuenta de que el autor está siempre en formación, actualizándose.

    Saludos. (:

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    1. ¡Hola, Ana!
      Me apunto tu blog, no lo conocía (te recomiendo aportar tu opinión en diferentes blogs para darte a conocer un poco más, como en esta ocasión :-)

      Depende del cliente... ¡y depende del traductor! Como le decía a Ismael, de nada sirve escribir mucho y variado (o poco y concreto, vaya) si escribes mal o cometes faltas (quizá no b y v pero sí los errores más frecuentes).

      En cuanto a tu desorientación... si miras la columna de la derecha veras que la etiqueta más frecuente es... DUDAS. jajaja. Y si lees mi primera entrada (de hace casi casi exactamente un año), eran tooodo dudas. Y lo siguen siendo, pero la cosa cada vez se va aclarando más, a medida que se acerca "el fin". xD

      ¡Suerte y aquí estamos para lo que necesites!

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  11. ¡Hola, Merche!

    Opino lo mismo que algunos de los que ya han escrito: todo depende cómo sea el cliente que lea el blog (lo mismo piensa que eres una persona emprendedora o lo mismo no le gusta lo que escribes en tu blog porque des tu opinión personal), pero también depende de cómo sea tu blog, es decir, si es un blog que puede ayudar también a otros traductores o si es un blog más personal.

    En definitiva, todo depende de la persona que lee y también de la que escribe el blog.

    ¡Un saludo! :)

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    1. Una vez más, ¡de acuerdo! :-)
      ¡Gracias por dejar por aquí tu opinión, Evelyn!

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  12. Hola, Merche:

    A mí me resulta difícil pensar que un cliente pueda juzgarte negativamente por el hecho de tener un blog, aunque depende, como ya se ha dicho y repetido, del contenido de dicho blog. Si es más o menos profesional y demuestras que conoces tu trabajo y que dominas la expresión escrita, creo que solo puede ser un punto a favor. Tampoco creo que el hecho de mostrar que eres una persona con opinión sea perjudicial. En mi caso, tengo tres blogs, y en mis perfiles profesionales (página web, LinkedIn, firma de correo, etc.) incluyo un enlace únicamente al de traducción (aunque en alguna entrada mía y de este mismo blog mencioné también el de viajes).

    Un saludo.
    Isabel

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    1. ¡Hola, Isabel!
      Qué genial que te pases por aquí a dejar tu opinión :-)
      Gracias por tu aportación, el punto de vista de alguien con más de un blog y de temática variada.

      ¡Saludos!

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  13. Hola, Merche:
    Estoy de acuerdo con lo que muchos dicen, depende del enfoque del blog, aunque también creo que es virtualmente imposible darle un enfoque 100% profesional a un blog.
    Personalmente cree mi blog hace muy poco, acabo de egresar de la universidad y también me hice la misma pregunta y la respuesta es sí, cuando cree mi web personal sí habrá un enlace a mi blog, al igual que en mi LinkedIn también lo hay. Creo que si los artículos que uno publica en su blog tienen un buen contenido y nivel, no nos debería perjudicar en nada.
    Además, uno de los motivos más importantes por el que abrí mi blog es para "darme a conocer", creo que ese es el gran motivo de todos, pero más que nada entre mis compañeros de profesión y estudiantes, ya que para ellos están dirigidos los artículos y si entra un posible cliente, lo que verá es un compromiso que tenemos con nuestra profesión.

    Un gran saludo desde Chile.
    Erick

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    1. ¡Hola, Erick!
      Me ha gustado mucho cómo has enfocado tu punto de vista, concretamente lo de que al compartir artículos y enlaces interesantes, eso demuestra compromiso :-)

      ¡Muchas gracias por pasarte!

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  14. ¡Hola! Llevo leyéndote un tiempo y hoy me animo a comentarte aunque no sé si aportaré algo nuevo a lo que ya te han comentado.
    Yo pienso que tener un buen blog puede ayudarte en el mundo laboral y no lo contrario. Y enfatizo lo de BUEN blog no sólo de cara a los temas (creo que la mayoría tratan temas muy interesantes sobre herramientas de traducción, oportunidades laborales, curiosidades, etc. y transmiten las ganas de aprender y la profesionalidad de sus autores), si no también de cara a la expresión y es que, como bien dices, tener faltas de ortografía es muy grave para un traductor. Precisamente, hace poco vi el blog de una persona licenciada en traducción con un par de errores bastante graves y no creo que le dé buena imagen.
    Aprovecho para felicitarte por tu blog porque me parece muy completo y útil ;)

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    1. ¡Hola, Laura!
      Me alegro de que te hayas animado a participar, precisamente esta entrada es 100% debate y cuento con vuestras opiniones para que salga adelante, jeje.

      Es cierto, las faltas de ortografía (o, sin ir tan lejos, errores "menores" de cara a cualquiera pero horrendos para los traductores) son muy perjudiciales para la imagen de un profesional, aunque por otra parte, y como dijo una profesora mía, una cosa son errores y otras erratas, jeje.

      ¡Un saludo y espero tu participación más adelante!

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