lunes, 29 de abril de 2013

Medios de comunicación o cómo desmotivar a una generación entera

Hace relativamente poco me preguntaba qué distinguiría a la década en la que vivimos. Los años 20, los 50, los 80... todo lo asociamos a algo concreto, pero... ¿a qué se asociarán "los 2010"? Para mí, a la manipulación. Está claro que siempre ha existido y siempre existirá, pero con la diferencia de que cada vez tenemos a nuestra disposición más vías de (des)información que nunca, lo que quiere decir que estamos más expuestos a lo que quieran inculcarnos que nunca. ¿Y quién es más fácil de manipular que una persona sin motivación? La clave está en ser conscientes cómo consiguen desmotivar a la sociedadDicen que forjamos nuestra personalidad gracias a la educación, la cultura y el ambiente en el que vivimos. El problema viene cuando es precisamente lo que no detectamos lo que nos afecta más directamente de lo que pensamos. Lo subliminal, vaya. Corazón que no ve, sí siente.

Vivimos tragándonos dos tipos de realidades:

  • "Españoles en el mundo" (y no me refiero solo al programa, sino al estilo): personas contando sus propias historias de éxito en primera persona para que lo sintamos más cercano y posible: emprendedores, nuevos talentos, vidas de lujo... Supuestamente, los medios dedican muchos esfuerzos a convencernos de que "se puede".

  • "Callejeros"una realidad oscura y deprimente que irónicamente anima al desánimo: crisis, paro, escándalos, corrupción, mentiras... Las noticias, que deberían ser objetivas, a la cabeza de este estilo de realidad. De por qué nos debería importar más que a Pepe le hayan quitado la custodia de sus hijos (gritos, peleas y llantos incluidos) y no que Pepa acabe de tener un niño sano y rollizo, no sé la respuesta. Con todos mis respetos para Pepe.
Podría parecer que nos dan una de cal y otra de arena, pero no. En el fondo ambos puntos de vista contribuyen a la desmotivación: por un lado, por lo inalcanzable de conseguir un sueño como uno de esos españoles en el mundo tan felices con trabajos maravillosos y, por otro, porque con las noticias tipo callejeros nos hacen creer que deberíamos sentirnos infinitamente afortunados si encontramos trabajo, sea cual sea, "tal y como están las cosas". Este último caso hace que, a la hora de desenvainar un CV, los que damos los primeros pasos en esto del mundo laboral lleguemos a olvidar el valor de nuestros estudios, los años empleados, nuestro esfuerzo y el dinero invertido para pasar a asumir que no vamos a encontrar trabajo de lo que queremos y que más vale ir bajando de las nubes y buscar trabajo "de lo que sea" (y si teniendo dos carreras nos llaman del Mercadona, con todo el respeto para los que trabajan allí, tendremos que estar agradecidos por tener trabajo...¡y que se te ocurra quejarte, vamos!).

Personalmente, me invade una pena tremenda al escuchar a gente de mi edad acompañar todos sus malos augurios profesionales con un "tal y como están las cosas" o demás cuasirefranes. Y digo cuasirefranes porque ya son frases hechas en las que muchos se escudan para justificar la falta de resultados (en vez de cambiar de estrategia. Ya se sabe, "si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo") o, peor aún, la falta de iniciativa. Por ser demasiado conscientes de una realidad que a menudo no nos afecta directamente muchos se dan por vencidos antes de haber empezado por culpa del desánimo y desmotivación que han conseguido sembrar en nosotros. También están muy bien todas esas frases de la autoayuda que tanto se lleva ahora de que cuando uno se cae tiene que volver a levantarse, pero para caerse hay que haber empezado a andar. Una cosa es asumir que para alcanzar el trabajo de tus sueños tienes que ir poquito a poquito, pasar por cosas que probablemente no te gustan y "empezar desde abajo", y otra dar por hecho que "tal y como están las cosas" no vamos a conseguir nada más allá y que seremos unos ingenuos si tenemos sueños. Están consiguiendo que lleguemos al punto de creernos que no somos capaces de conseguir lo que queremos y, lo que es aún peor, estamos empezando a ni siquiera intentarlo dando por hecho que no lo lograremos.

Ser conscientes de la realidad, sí. Dejarnos arrastrar por la marea de desánimo, no. No tenemos un Pepito Grillo que nos susurre al oído "yes, you can" cada mañana. ¡Ni falta que nos hace! una vez nos concienciemos de que ningún medio de comunicación de los que osa desanimarnos conoce nuestras circunstancias. Ser conscientes de que la situación es difícil no tiene que hacernos sino poner más empeño, hacernos sacar el yo más luchador y desplegar nuestra creatividad para alcanzar nuestro objetivo. No será fácil (o sí), no tendrás éxito pronto (o sí), pero lo que está claro es que amilanarse ante la vida y las dificultades, especialmente a los 20 y pocos, no es una opción.


Por cierto, aquí os dejo este vídeo genial (Motivación: salir de la zona de confort).

36 comentarios:

  1. Muy bueno, Merche :). Totalmente de acuerdo. Parece que vivimos en la época del terror: cada día hay más ciberbullying, violencia de género, drogas, pederastia... y es que los medios de comunicación no hacen más que echar leña al fuego. ¿Por qué no se dedican a bombardear con las organizaciones que están luchando a diario contra eso?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Lisandro. El morbo vende, al menos en España mucho mucho, supongo que es por eso por lo que no se dedica tiempo en las noticias a hablar de lo positivo...

      Eliminar
  2. Hola, Merche: un análisis muy lúcido de la realidad actual. Lo cierto es que hace años (desde que se inventaron aquello de que toda Europa tenía que pasarse al TDT, con lo que comenzó la actual era Matrix en la que pretenden que vivamos las oligarquías masónicas financieras) que no veo la TV por los motivos que expones.

    Tampoco compro la prensa por idénticas razones. Al fin y al cabo, te enteras igual de las «novedades en el frente» gracias a «radio macuto», quieras o no. Y, además, es gratis… Pero, se tiene la gran ventaja de poder seleccionar aquello con que alimentas tu mente. Paulo Coehlo (hola, Darío… ;) ) y Jodorowsky están bien durante un rato, pero a la larga resultan igualmente cansinos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Pablo: :)

      Aun sin ver la tele ni comprar el periódico nos están bombardeando por todos lados con negatividad. Prueba de ello es que no hace falta más que meterse en Twitter o en Facebook y ver que la cosa está que arde. Deberíamos defendernos contra eso. Como digo, ser conscientes sí, pero recrearse en ello, no.

      Eliminar
    2. Hola, majos. Yo paso de desanimarme. Será cosa de mi natural talante transgeneracional (desde pequeño siempre ando haciendo cosas que no corresponden a mi edad) o de que con los años ya no te desanima ni la peor mirada asesina de tu madre. No veo el problema: si te desaniman los medios de comunicación convencionales, búscate otros que no te desanimen. Será por medios de comunicación... Todo ese rollo con el que os meten miedo en la tele y en la prensa no importa mucho, al final. Y trabajar tampoco es tan importante. Importan comer, ser feliz y hacer cosas buenas con la vida que vivimos.

      Eliminar
    3. Di que sí, Darío ;)
      Una matización: en la entrada hablo de la negatividad que se genera de forma subliminal, de esta que te cala en los huesos y acabas medio de bajón sin saber por qué. Si fuera tan fácil como decir "este medio me desanimo, paso de canal", no habría mayor problema. Yo me refiero a ese runrún...

      Eliminar
  3. Hola Merche:

    La manipulación solo existe cuando alguien se deja manejar, en este caso, según tu planteamiento, por los medios de comunicación. Sin embargo, aquí hay dos cuestiones. Por un lado, la visión que los medios dan de la situación actual, que puede ser más o menos sensacionalista. Ahí no voy a entrar y voy a limitarme a decir que se manipula, como siempre, en los mass media. Por otro, tenemos una realidad innegable. Vamos por seis millones de parados y eso es una losa pesada. ¿Hay que ser optimistas o pesimistas? Ninguna de las dos cosas. Hay que ser realista y asumir lo que hay. Eso no implica resignación, sino jugar con las cartas que sabes que tienes.

    Las visiones positivistas del mundo, el "si me esfuerzo, lo consigo", "todo lo puedes conseguir con mucha fuerza de voluntad" y otras mentiras de autoayuda derivadas del credo neoliberal están muy bien, pero al final del día no te conseguirán un puesto de trabajo. La situación es la que hay y para conseguir cualquier cosa, hace falta trabajar muchísimo. Y no creo que esto sea un problema de estar motivados, sino de ser conscientes de la realidad. Ve tú a decirle a un padre de 52 años con dos hijas en paro que sea positivo. Verás la risa que le entra.

    Por otro lado, me ha parecido muy interesante esta frase: "lleguemos a olvidar el valor de nuestros estudios, los años empleados, nuestro esfuerzo y el dinero invertido para pasar a asumir que no vamos a encontrar trabajo de lo que queremos". Eso de "el valor de los estudios" me ha sonado a "si he estudiado, tengo que encontrar trabajo acorde a lo que he hecho" (al menos lo he interpretado así y, si me equivoco, dímelo please). Lo cierto es que eso ha dejado de ser cierto en España, donde la oferta de titulados superiores supera en creces a la demanda de este tipo de profesionales. Eso ha hecho que haya licenciados en TI trabajando en el Mercadona. Ese hecho en sí no tiene que ser negativo, siempre y cuando seas consciente de que hay posibilidades de trabajar en otros campos, pero que tú decides estar en este supermercado porque las condiciones te merecen la pena. Tenemos (me incluyo) mucha tontería a cuestas con el tema de títulos universitarios, cuando lo cierto es que lo que nos consigue un puesto de trabajo (o un cliente, si somos autónomos) es nuestra actitud y aptitudes varias, no un trozo de papel firmado por Magneto que dice que somos maravillosos.

    En definitiva, para no enrollarme mucho, creo que el análisis que planteas sería correcto si esto lo hubieras publicado hace seis años. Entonces, sí se podría hablar de desmotivación sin motivos para haberlo. Ahora, creo que muchos de los que se graduan simplemente están preparándose para lo que hay. Y tampoco me parece mal. Un realista no deja de ser un pesimista bien informado :).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Olli:

      Precisamente a lo que me refiero no es a que nos dejemos o no manipular. Si fuera una opción de cada uno, nadie elegiría ser manipulable. La cosa es que nos están dando por todos los lados mensajes negativos y están forjando una personalidad sin ánimo, al menos en mi generación. ¿Cómo es posible que gente que no ha trabajado en su vida hable como si estuviera ya de vuelta de todo, solo por ver lo que "se dice por ahí"?

      La realidad es innegable, 6 millones de parados es una bestialidad, y que el 50 por ciento de los jóvenes esté en paro, también. Pero como eso ya lo sabemos porque nos lo han grabado a fuego, de nada sirve seguir dándole vueltas. Hay que avanzar y dejar esa realidad a un lado para que nos afecte lo menos posible a la hora de empezar a dar los primeros pasos.

      No soy partidaria, al igual que tú y que muchos, de esas visiones positivistas de autoayuda que mencionas, por eso mi entrada no está en esa línea. En ningún momento la intención de la entrada es ¡vamos, tú puedes, solo tienes que intentarlo! sino "coño, inténtalo al menos". Y sí, sé exactamente qué le pasa por la cabeza a una persona de 50 y pico en paro y con hijos... hasta ahí puedo leer.

      En cuanto al valor de nuestros estudios, me refiero a que tenemos una formación específica que otros no tienen (sea TeI o lo que sea) y nuestras posibilidades son diferentes a las del resto. Nuestros estudios valen, ni más ni menos. Si trabajas en el Mercadona porque no te has atrevido a intentar trabajar en otra cosa dando por hecho que no lo conseguirás, el hecho sí es negativo. Y mucho. Otra cosa es que necesites un trabajo como sea, pero yo estoy hablando de la gente de mi generación, a la que le he llegado oír decir que es trabajar en eso o hacerse un máster (con lo cual, no es dinero urgente lo que necesitan).

      Yo estoy en contra de la titulitis (si no, habría terminado Filología para poder decir que soy filóloga). Está claro que no es un papel firmado el que nos consigue el trabajo, estamos hablando de lo mismo: actitud y aptitud.

      Si hubiera publicado esto hace seis años no tendría la experiencia de haber vivido cómo enfocan la realidad los medios y no podría haber visto cómo reacciona gente de 20 y pico años ante un mismo estímulo: una realidad dura y difícil. Una cosa es estar preparándose para lo que viene (nueva etapa, nuevos retos, situación complicada...) y otra estar sobreinformados hasta el punto de descartar opciones de futuro porque "dicen que no lo conseguiré".

      Saludos.

      Eliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. ¡Hola, Merche! Hace poco hablaba sobre este tema con unos amigos y por mucho que les intenté convencer de que no hay que desanimarse ni conformarse con cualquier cosa, que hay que seguir trabajando y luchando por lo que uno quiere, todos me contestaban siempre con lo que tú llamas cuasirefranes: "es lo que hay", "no queda más remedio", "ya vendrán tiempos mejores", etc. Los medios de comunicación pueden tener su parte de culpa por aquello de contribuir al desánimo, pero el que lee el periódico o ve el telediario tiene que aprender también a seleccionar lo que se cree y lo que no, a tomar la información como base y crearse un pensamiento propio, en vez de creer a pies juntillas lo que dice un medio determinado. Yo quiero pensar que la gente es cada vez más realista y que se van dando cuenta de que el pesimismo de los últimos cinco años no nos ha llevado a ningún sitio. ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Aurora!
      Es curioso, parece que hay dos bandos: los que pensamos que no hay que conformarse ni desanimarse, y los que lo dan todo por perdido antes siquiera de haber empezado. Ojalá todos pudieran ver las cosas como nosotras. Que no somos ingenuas, que somos muy conscientes de la realidad y AUN ASÍ estamos dispuestas a ser positivas.

      ¡Abrazos!

      Eliminar
  6. Hola Merche, muy de acuerdo contigo. Al igual que Pablo, hace años que no veo o no quiero ver notícias en la tele ni leo periódicos por todo esto. Es más, te diré que odio los programas tipo Españoles por el mundo porque, no sólo a veces dicen cada barbaridad que dices: anda, vete de ese país que no tienes ni idea (experiencia personal con Japón y Finlandia), si no que, como dices más o menos, te los ponen para que te "des cuenta" de tu no-éxito, o lo que te quieran hacer creer.

    Como dice mucha gente, a veces te enteras más de las notícias por "Asco de vida" o similares, o algunos foros donde se critica la situación actual, que no por los mismos medios, que más que informar desinforman, manipulan, encubren, esconden y otras muchas cosas varias. Y al periodista inconformista que no quiere seguir la corriente se le aparta y censura o se le tacha de cualquier cosa negativa.

    Y todo esto por no hablar de que parece (o es) que quieren tenernos como borreguillos como hace décadas, pero no pueden porque ahora casi todos tenemos estudios, salimos fuera, vemos mundo y vemos la realidad REAL, no la que nos quieren contar. Y luego a llorar "fuga de cerebros", pero ¿¡cómo quieren que no nos vayamos!? La mayoría ya hemos visto suficiente mundo como para no creernos lo que nos dicen. Y como no nos pueden controlar por ahí, pues entramos en la constante desmotivación o en desviar los temas importantes con chorradas, que por cierto, la mayoría ya ha detectado la estrategia de desviar temas y ya no se creen nada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para mí los foros y sitios similares en los que la gente opina y se ceba sin argumentos a veces no me gustan :-P
      Curiosamente yo he viajado también mucho y aun así no he hecho más que reiterar una cosa: como en España, en ningún sitio. Y que me tiren las piedras que quieran, que nadie me va a apear de ese burro. Yo, si puedo no irme, así será.

      Saludos

      Eliminar
  7. No digo que sean lo mejor, tampoco los leo pero la gente suele decirlo, sólo digo que los medios son peores aún muchas veces, lees y oyes opiniones desviadas en ambos sitios.
    Para gustos colores :). Yo nunca he estado demasiado arraigada y no me importa irme o quedarme, iré o me quedaré donde crea que puedo vivir bien, tener un trabajo digno y ser feliz. Si lo tengo aquí será aquí, y si no no tendré problema en irme. Lo que sí tengo que reconocerte es que en el norte, y lo sabrás por Islandia, el tema de la comida es MUY duro. Voy a tener clavada en la memoria toda la vida la "carne" de Finlandia... me daría para escribir un libro y todo, por dios.

    ResponderEliminar
  8. Yo es que hago algo parecido a lo que comentaba mi tocayo: selecciono lo que leo. No me despego de mis feeds RSS (ahora con Feedly, antes con Google Reader) porque soy yo el que selecciona qué noticias quiero leer. Pero vamos, esto lo hacía también antes de la crisis, aunque reconozco que leía el periódico y ahora ya ni eso. Me entero de las grandes novedades por las redes sociales y por la gente del trabajo.

    No veo los informativos porque solo dan noticias malas: prefiero no amargarme sabiendo que una señora se ha ahorcado en tal sitio y que a un pobre señor lo han atropellado, aparte de que la prima de riesgo está en límites históricos. Eso no me aporta absolutamente nada. Solo me pone de mala leche porque, aun son hechos nada agradables, me parece de masoca estar atento a esas noticias todo el rato de forma sensacionalista.

    La tele sí que la veo, pero para entretenerme como películas y programas chorra. Me echo unas cuantas risas y tengo un poco de paz mental. :)

    Me pueden tachar de no pensar o de querer ser ignorante a posta, pero a veces, como ya decía Morfeo en Matrix si no recuerdo mal, "la ignorancia es la felicidad". Lo dice alguien que lleva ya 10 años fuera de su casa y que solo necesita el mar, el buen tiempo y unas buenas tapas para ser feliz. Pero me ha tocado moverme de un sitio a otro persiguiendo lo que quería hacer. Y eso, sin yo saberlo en un principio, te ayuda a abrir la mente.

    En temas como estos, creo que nadie lleva razón, porque está claro que hay gente que lo pasa mal (y sí, conozco a bastantes que lo están pasando mal), al igual que hay otros que llevan 9 meses sin hacer absolutamente nada diciendo que "es que no hay trabajo" y mientras aguantan con el paro, porque total, "cobro más así que trabajando mientras me explotan". No sé, por la calle no veo que esté todo tan mal, pero evidentemente es mi percepción, no la de todos.

    Total, que nos guste o no, estén las cosas bien o mal, que cada uno mire por sí mismo y no se deje amedrentar por lo que dicen en los medios. Si el tiempo que le dedicamos a ver los informativos y a criticar sobre lo mal que está todo lo dedicáramos a formarnos (aunque sea por nuestra cuenta) y a movernos aunque tengamos que irnos a Islandia (es un decir), la cosa sería diferente. Claro que no es agradable mudarse, pero nuestros abuelos lo hicieron y tampoco fue tanto drama.

    Un saludo,

    Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. *para entretenerme como películas y programas chorra -> para entretenerme CON

      Eliminar
    2. Sabes bien que, cuando estoy unos días sin leer las noticias, me siento mucho más positiva. Es inevitable para mí, sin embargo, caer en la tentación de estar informada de lo que ocurre. Contradictorio o masoca, pero es así (por deformación profesional adquirida xD). Ignorar lo que ocurre es una liberación de vez en cuando, pero yo sí soy de las que se siente culpable si paso cierto tiempo sin saber qué está pasando ahí fuera. Quizá pronto cambien las cosas ^^

      Eliminar
  9. Hola, Merche:

    Como te dije, tengo poco tiempo para responderte y probablemente no lo hago desde el mejor sitio. Estoy de acuerdo en que hay poner empeño y pasión a lo que se hace. Sin embargo, no estoy muy de acuerdo con tu planteamiento por diversos motivos y te los explicaré a continuación:

    1. Los medios de comunicación no dice más que lo que quiere su consejo de administración de digan. Tendrán uno u otro punto de vista y tratarán de manipularlos en uno o en otro sentido pero, a mi juicio, es la labor que les toca. Es nuestra labor de lectores y espectadores ser críticos con lo que vemos y poner todos los medios para que no nos marquen goles ni nos engañen. Debemos saber dónde buscar la información y cómo contrastarla.

    2. Dicho lo anterior, cualquiera que sepa un poquito sobre cómo funcionan los medios de comunicación sabe que viven en un «todo por la audiencia» continuo. Da igual la manera en que se consiga: el objetivo es ganar audiencia a toda costa; caiga quien caiga y cueste lo que cueste. De hecho, conozco bien el caso de unos amigos que trabajaban en un programa de televisión y vivían obsesionados con la cuota de pantalla de cada uno de los programas. Era lo primero que consultaban por la mañana al levantarse. Sin embargo, les daba igual la calidad del contenido del programa. Hay un libro que leí hace años y que puede ser muy revelador en este sentido: «Mírame, tonto», escrito por una responsable de contenidos de cadenas de televisión. En ese libro explica muy bien qué piden los directivos de televisión. ¿Adónde quiero ir a parar con este comentario? Te lo explicaré. Mencionas dos programas con contenidos radicalmente opuestos. Podríamos añadir algunos otros de otras cadenas en los muestran mansiones y gente riquísima en mundos de fantasía. Esos programas están en televisión por un único motivo: la gente los ve. La función social o no que cumplen no tiene la más mínima repercusión. Funcionan o no funcionan. Somos nosotros, espectadores, quienes tenemos que decidir si los tomamos como la verdad absoluta, si nos conmueven o si nos dan motivos para reflexionar, denunciar y movernos para cambiar la realidad.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Tenesor:

      Te agradezco el tiempo que te has tomado para responder :-)

      1. Manipular nunca es o debe ser la labor de un medio de comunicación. Transmitir una realidad de manera objetiva, sí. Nuestra labor es elegir y no dejar que nos engañen, pero desafortunadamente no todo el mundo es consciente de que hay otra realidad (por extraño que parezca) e interiorizan el pesimismo hasta que les llega a afecta.

      2. Sé cómo funcionan los medios (mis padres son periodistas) y la audiencia es el objetivo, sí, pero no en el caso de las noticias. No creo que hablen de muertes, asesinatos, violaciones, pornografía infantil, drogas, etc. porque el público así lo quiera. De hecho, ya ves cuánta gente decide no ver la televisión para no enfrentarse a estas realidades. Los programas de entretenimiento ya es otro asunto, está claro que si no tuvieran un público que los siguiera, no los pondrían, ahí te doy la razón. De todas formas, tampoco veo que hayan exportado muchos formato "educativos" (no me refiero a niños, sino a algo de cultura) para ver si funcionan (más allá de los típicos concursos en los que se juega por dinero. Yo hablo de algo sin ese tipo de fines).

      Eliminar
  10. (cont.)
    3. También en relación con los medios de comunicación y en relación con la desmotivación, es cierto que algunos programas parecen proponerse echar por tierra cualquier iniciativa. Es como esos amigos que todos tenemos a los que, cada vez que les decimos que queremos lanzar una idea, nos dicen: «Yo no lo veo; vas a fracasar». Estoy de acuerdo en que hay que intentarlo y que no hay que dejarse desmoralizar. Ahora bien, cosa distinta es que hagamos seamos sordos, ciegos y —lo que es peor— mudos ante la realidad que tenemos delante. La situación actual es desesperada para mucha gente y no tengo que ver ningún programa de televisión ni leer ningún periódico para saber que hay gente que lo está pasando verdaderamente mal; es más, si algo me puede amargar la existencia es ver que no puedo ayudar a gente cercana que lo pierde todo y que necesita ayuda de manera urgente.

    4. Es muy posible que no haya entendido bien tu reflexión pero ¿acaso les estamos pidiendo a los medios de comunicación que nos pinten de rosa las noticias? Como decía antes, nosotros tenemos gran parte de resposabilidad. Creo que hemos perdido la capacidad de ser ciudadanos; con ello, me refiero a nuestra capacidad de implicarnos e involucrarnos en movimientos, en plataformas y en corrientes de opinión. Hace unos años, rodé un corto —el resultado no fue el que yo esperaba, en absoluto— titulado «Denuncia, acción, esperanza». Trataba de esto mismo y, para mí, son los tres pilares de una misma cosa.

    5. Con respecto a los comentarios sobre los que se van a otros países a buscarse el pan, te garantizo que estoy viendo a mucha gente que se va y que no ha parado de intentarlo de mil maneras. En muchos casos el problema es sistémico: hay gente que no se resigna a quedarse a malvivir por un sueldo de miseria y con una incertidumbre constante. La desalentadora realidad no es un motivo para el desánimo, sino un motivo para la lucha, un derecho que casi hemos perdido por culpa tanto propia como ajena. Estoy de acuerdo en que hay quejas que empiezan a resultar cansinas; de hecho, en más de una ocasión he denunciado que la palabra crisis sirva para justificar cualquier cosa: despidos, reducciones de salarios, subidas de impuestos, aumentos de horarios, etc. Ahora bien, hay gente que no se queja por gusto. De la misma manera que, como dice Galeano, deberíamos tener el derecho universal a soñar, también deberíamos tener el derecho a quejarnos y gritar, que en ocasiones es sano y liberador. No pretendamos silenciar el llanto de los que sufren.

    Me encantaría seguir comentando y, probablemente, empezaría a sacar muchos argumentos políticos. No lo haré no por falta de ganas, sino por falta de tiempo.

    Saludos y cuídate mucho.
    Tenesor

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. 3. A ninguno de nosotros nos hace falta leer la prensa o ver la televisión para ser conscientes de que la cosa va mal. No creo que seamos sordos ni ciegos ni mudos, de hecho es lo que critico en esta entrada: la sobreinformación a la que nos someten y las consecuencias que ello tiene en nuestras vidas diarias.

      4. Si defiendo la no manipulación, lo que no querría es que pintaran de rosa las noticias. Con que dedicaran el mismo tiempo a hablar de lo bueno y de lo malo, me bastaría. Que la gente no se implique en movimientos o plataformas no quiere decir que se conforme. Como se suele decir, la procesión va por dentro. ¿Que sería mejor salir a la calle como muchos hacen cada poco tiempo? Quizá. Pero eso no quita que internamente uno pueda reflexionar y protestar de la misma manera. Hay quien insiste en que si no sales no te ven y te estás callando y blablabla, pero creo que si queremos libertad, hay que respetar la forma que cada uno tiene de estar de acuerdo o en desacuerdo.

      5. "No pretendamos silenciar el llanto de los que sufren". Por supuesto que no, pero esta entrada no estaba pensada para dar una visión completa de la realidad y contemplar las diferentes situaciones que se pueden vivir. Que podía, pero no ha sido así. En esta entrada animo a la gente de mi edad a echarle un par y atreverse a intentar conseguir sus objetivos.

      Un saludo y gracias de nuevo por pasarte y aportar tus granitos de arena :)

      Eliminar
  11. No podría estar más de acuerdo. Desanimarse y dejarse llevar por el clima negativo que generan los medios no ayuda. Justo hace un rato estaba leyendo esta nota que salió hace unas semanas en el Guardian sobre los efectos negativos de los diarios: http://www.guardian.co.uk/media/2013/apr/12/news-is-bad-rolf-dobelli. Hay que combatir toda la negatividad que nos rodea con ganas y esfuerzo. Como diría el Hombre Radiactivo (al menos en Latinoamérica), «¡A darle átomos!».


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por el enlace, ahora mismo le echo un ojo porque me interesa qué pueden decir precisamente los medios sobre su propio efecto :-P

      ¡Saludos!

      Eliminar
  12. Al final de lo que se trata es de creer en uno mismo y mantener la cabeza fría.

    ¿Qué las cosas están difíciles? Bueno, ahí tenemos ejemplos de gente que salen o siguen a flote y eso que la crisis también existe para ellos. Entonces, ¿por qué no íbamos a poder superarla nosotros también?

    Vale que hay crisis y que ahora no estamos en una situación ideal (es lo que nos ha tocado y punto) pero ante la duda de si "intentar o no" para mí está muy claro que, desde luego, si no hacemos nada en absoluto entonces sí que nos irá mal en un 100% de las probabilidades.

    Hay que moverse y apostar por uno mismo siempre.

    Muy buena entrada Merche :)

    Saludos. Lourdes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mantener la cabeza fría me parece una muy buena opción, y no debe confundirse con ser egoísta.
      Es lo que tú dices, si no lo intentas SEGURO que no lo consigues... en mi cabecita no entra no probar por miedo a fracasar. ¡Como se suele decir, el NO ya lo tienes!

      Eliminar
  13. ¡Hola, Merche!

    Yo creo que si nos dejamos guiar por el pesimismo que nos rodea tanto en los medios de comunicación como en la calle, entonces no vamos a ninguna parte.

    Está bien ser conscientes de la situación actual, de que es complicada y todas esas cosas que estamos cansados de oir, pero no debemos perder de vista nuestras capacidades y nuestros objetivos. Es decir, que por mucho que pueda cundir en nosotros el pánico, nunca hay que dejar de luchar porque, al final, se acaban recogiedo los frutos que esperábamos.

    Un abrazo,
    Laura

    ResponderEliminar
  14. Hola, Merche:

    Muy cierto lo que decís. Yo, aunque en Buenos Aires, hago lo mismo que dicen muchos hace años: no compro prensa ni prendo la televisión. De hecho, el único motivo de que haya una t.v. en mi casa es que mi madre se empeñara en comprarme una jaja. Te seguís enterando de todo igual, pero podés seleccionar cuál es la fuente, como bien decían.

    Sobre todo esto que comentás (y no son teorías confabulatorias, no): no te olvides de que los medios de comunicación son en realidad medios de dominación de masas. Las masas, los borreguitos que somos todos, estemos donde estemos, son más dóciles cuanto más contentas estén. Hoy en día, como explotó la situación económica y ya no se puede mantener ese contento consumista que existía en España hace 10 años (y lo sé porque vivía allá), entonces ahora asustémoslos así podemos seguir haciendo lo que nos conviene a nosotros. La realidad es que, por mucho que uno intente estar al tanto de las noticias del país y del mundo, lo primero y más importante para cada uno de nosotros es nuestro sustento. Si esa necesidad primaria no se puede cubrir, entonces nos concentramos en eso únicamente, mientras los poderosos hacen lo que quieren. Es una historia antigua ya, pensemos en los juegos romanos que se organizaban para distraer al pueblo de los problemas de Roma, ¿no? Y cuando no se puede distraer por las buenas, se hace por las malas... Ni siquiera inventamos eso hoy en día (!!)

    Si te interesa el tema de la manipulación mediática, te dejo un enlace a un documental muy bueno: http://topdocumentaryfilms.com/the-century-of-the-self/

    Es largo, pero vale la pena porque te hace abrir bastante los ojos.

    Saludos
    ¡Muy bueno el blog!

    Melisa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ayyyy ese documental...! Me he tragado todos los de ese tipo, y estoy deseando volver a verlos, aunque conociéndome mejor los dosifico que si no me caliento y a ver... xD La palabra distracción me parece muy acertada, aunque no sé si distraer con malas noticias entra dentro de la manipulación :-P

      ¡Gracias por pasarte, Melisa!

      Eliminar
    2. Jajaja si ya lo viste, entonces no que es larguito.

      Por un lado esta la distracción: por ejemplo, ante un caso de corrupción grande que posiblemente destape graves sucesos que involucren nombres importantes, distraemos con una noticia rápida, p. ej. violencia en el fútbol, algún asesinato, etc. No es que estas últimas noticias sean menores, pero fijate cómo te las ponen una y otra vez hasta que parece que te olvidaste de cuántos miles se robó el diputado de turno.

      Por otro lado, la manipulación: que es a lo que vos te referías, inculcar en el subconsciente colectivo la idea del "para qué". ¿Para qué buscar trabajo, si total...? ¿Para qué esforzarme, si con como está la cosa...? (Y un largo etcétera).

      Ambas van de la mano, realmente. O quizás una de las técnicas de manipulación sea la distracción, ya que al fin y al cabo terminás prestando atención a lo que ellos quieren.

      ¡Gracias a vos por la entrada! Vale la pena que nos hagamos estos planteamientos de vez en cuando.

      Saludos
      Melisa :)

      Eliminar
  15. Todo lo que comentáis unos y otros tiene su parte de razón (y con peso) pero vayamos a la práctica: tenemos la suerte de que somos traductores. ¡Puedes trabajar con cualquier país desde cualquier país! ¿Que te duele aquí? Pues vete allí. Empecemos cada uno a poner nuestra semilla moviéndonos hacia donde queremos llegar porque es muy fácil, como dice Pablo, sentarse y decir «no hay trabajo». Siempre lo digo, si no compras cupones no te tocará la lotería. Es algo que todos sabemos pero que muy pocos se atreven a aplicarse a sí mismos. ¿La culpa? Bueno, alguien la tendrá, pero no le demos protagonismo. Si ponen esos programas es porque los vemos, si ponen esas noticias es porque las vemos. Ahora, ¡a solucionarlo cada uno con su pequeña aportación! ¡Leñe! Todo volverá, como cualquier ciclo, a su estado «de gracia».

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por suerte, los traductores no tienen tantísimo problema. Mi entrada la escribí teniendo en mente a otras personas de otras carreras.
      Lo que está claro es que lo de la semillita tiene que cundir sea cual sea nuestra profesión ;)

      ¡Gracias por pasarte!

      Eliminar
  16. Muy de acuerdo con Elena. Si se respira este ambiente es porque en cierto modo también contribuimos a ello (la gente consume esos programas, por mucho que me/nos duela). Yo hace ya mucho tiempo que prefiero no ver las noticias ni la tele en general porque me deprimo/me cabreo según el día que tenga.

    Creo que hoy día tenemos más herramientas y medios que nunca a nuestra disposición para combatir toda esta situación que nos quieren vender. Ahora mismo lo más fácil es agachar la cabeza y quedarse en casa sin hacer nada. El trabajo se lo tiene que ganar uno con el esfuerzo del día a día. Es muy importante tener iniciativa y demostrar lo que uno vale, con trabajo o sin él. Seguro que así antes o después acabarán llegando las oportunidades.

    Un saludo y enhorabuena por otra gran entrada :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El día que esté en mi mano elegir si verlas, no lo haré :-P Hasta entonces, pensamientos como estos son los que me rondan la cabeza. Tenemos herramientas y medios para combatir esta situación? Tenerlas, las tenemos. Otra cosa es que, al no ser conscientes de la manipulación y solo notar que "estamos de bajón", no sepamos por dónde empezó ese sentimiento negativo... ¡Qué difícil es combatir contra un enemigo subliminal!

      Saluditos ^^

      Eliminar
  17. Hola Merche:

    Totalmente de acuerdo contigo en cuanto a la manipulación mediática y al desánimo general. Es cierto que vivimos en una sociedad decadente, deprimida, sin ganas de luchar. Y no es para menos, ¡con la que tenemos encima! Pero creo que lo que en realidad nos falta es la unión. Nos desmotivamos unos a otros en lugar de unirnos, de ser más humanos, y luchar por un bien común. Lo que hacemos es soltar nuestras penas, agachar la cabeza y volver a casa tristes y desolados por todo lo negativo que hemos soltado y todo lo negativo que nos han soltado. En cualquier cafetería, en la parada del bus, en el parque, vayas donde vayas siempre aparece la palabra "crisis" y como si de un virus tratase todos acabamos contagiados de ese pesismismo. Yo no tengo la clave para solucionar todo esto. Las cosas a mi alrededor están muy difíciles, pero de lo que estoy segura es de que si intentamos vivir el día a día buscando que los que están a nuestro alrededor sonrían, que pasen un momento agradable con nosotros, en lugar de hablar de problemas y problemas y más problemas, probablemente conseguiremos tener más fuerzas para alcanzar nuestras metas y si no las conseguimos, por lo menos, siempre nos quedarán esos buenos momentos.

    Gracias por compartir.

    Un saludo,

    Elisa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy buen punto lo de la unión. Es una pena que hoy en día casi dé vergüenza decir que "te va bien" porque automáticamente te conviertes en el blanco de críticas envidiosas tipo "los hay con suerte", como si lo que has conseguido te hubiera caído del cielo. En cualquier caso, sí está en nuestra mano no rodearnos de gente que no se alegre por nosotros. Eso es más fácil y menos subliminal que lo que ocurre en los medios.

      ¡Saluditos!

      Eliminar