martes, 2 de julio de 2013

El origen del nombre de algunos blogs de traducción



Hace unos días se me ocurrió plantearles a algunos traductores la pregunta de por qué eligieron el nombre de su blog. Algunos ya habían dedicado una entrada para contarlo, así que en ese caso he tomado sus palabras de allí.

No sé vosotros, pero desde que era pequeña siempre había querido tener cosas a las que ponerle nombre, e igualmente el momento más emocionante al comprarse X era elegir color y nombre. De hecho recuerdo haberme creado unas 15 cuentas de Hotmail )en vez de cambiar de "nick", cambiaba de dirección xD). Por alguna razón siempre me ha parecido muy significativo el hecho de escoger un nombre, incluso si no parece esconder una gran historia. Como se dice en algunas teorías de la traducción, «decidir no traducir una palabra también es una traducción»:

  • El arte de traducir, de Eva Martínez. Pues la verdad es que mi nombre no tiene mucha historia. Es de estas cosas que te viene de repente, te gusta, lo anotas, vas corriendo a Wordpress a ver si está disponible, lo registras y a funcionar... Un poco por inspiración divina, vamos. De hecho, ni siquiera recuerdo si llegué a hacerme una lista con varias opciones o no.


Mamá, quiero ser traductora,
¡Oh, mamá! De textos, correctora,
con el diccionario, aunque sea un calvario,
hacerme glosarios y maquetar sin parar

Mamá, quiero ser lingüista,
¡Oh, mamá! Intérprete hispanista (...)


  • Traducinando, de Herminia Páez Pardo: «Casualidad: cuando abrí la cuenta de Twitter profesional dije "algo que sea fácil de recordar y que si es posible sea un juego de palabras con traducir". Una vez hecha la cuenta de Twitter supongo que fue evidente, porque antes se iba a llamar «El blog de juguete».

  • Melodía de traducción, de José Manteca: «Llamé a mi blog Melodía de traducción  porque yo siempre he sido un amante del baloncesto. Me encantaban las retransmisiones del fallecido Andrés Montes, que llamaba "Melodía de seducción" a Latre Sprewell. Siempre me hizo gracia ese apodo, y me pareció que tenía gancho si lo adaptaba a la traducción».

  • Algo más que traducir, de Pablo Muñoz Si te soy sincero, no sé muy bien porque elegí el nombre de "Algo más que traducir". Lo que sí recuerdo es que quería que empezara por 'A', ya que en cualquier lista de blogs o lo que fuera se vería de los primeros y me gustaba esa idea. Suena a algo premeditado, pero oye, ¡cosas que se te pasan por la cabeza con 22 años y ganas de compartir tus experiencias con el resto del mundo! :P

  • El blog de LYL, de Lourdes Yagüe: «Tenía claro que no quería dedicar mi blog exclusivamente al colectivo de traductores, sino que también quería orientarlo a potenciales clientes que quisiesen conocerme más o a personas con intereses afines a los míos. Por eso al final quedé conforme con quitar del título el juego de palabras con «traducción» o «traducir», opción que al principio me atraía. Quería incluir mi identidad o el nombre de mi negocio. Hace relativamente poco que he empezado a trabajar como autónoma con el nombre de «LYL Traducción y Gestión»: las iniciales de Lourdes Yagüe Lobo, en las que también he basado mi logo, y «Traducción y Gestión» indica a qué me dedico: traduzco y gestiono los pedidos que yo no puedo traducir. Primero creé el negocio y la web, y después se me ocurrió abrir el blog y, como quería vincularlos, así quedó: «El blog de LYL».

  • Bmartinez, de Begoña Martínez: «Son mi inicial y mi apellido. Al principio compré bmptraduccion, pero en cuanto supe algo más de informática vi que 1) el bmp tenía poco glamour y 2) era muy largo. Ahora más en serio, lo más curioso supongo que es mi nombre de Twitter, @minibego. La gente me pregunta mucho por él, y viene del día que Google decidió cerrar Jaiku (el precedente de Twitter, y en mi opinión mucho más chulo que Twitter, entonces). Ese día, todo el grupo de amigos que estábamos allí decidimos pasarnos en bloque a Twitter. Como llegábamos tarde, Bego estaba cogido ya, así que dije... la versión mini, en 140 caracteres, de Bego es @minibego».

  • Patricia Lluberas, de... ¡adivina! «Mi blog no tiene nombre. Bueno, sí, tiene el mío: como traductora autónoma y emprendedora individual, he considerado, por ahora, que debía ser yo misma, sin nombres de ningún tipo. En cualquier caso, el nombre de mi negocio, PLR, son mis iniciales».


  • TraducArte, de Iris Permuy: Quería que el nombre indicara claramente que se trata de un blog de traducción, también quería acotar un poco la especialidad (audiovisual y espero que en un futuro también literaria, aunque luego he ido tratando temas más amplios también). Por último también quería que fuera corto, original, fácil de recordar y fácil de escribir y pronunciar en mis idiomas B y C. Buscaba un poco, sin querer, lo que nos contó Valeria en el TraduEmprende. Pensé que iba a tardar años en conseguir un nombre con todos esos requisitos, pero lo cierto es que fue lo primero que se me ocurrió. Lo consulté con mi familia y me dijeron que no les convencía porque parecía el infinitivo de un verbo inventado: Yo te traduco, tu me traducas... Así que barajé otros muchos, que incluyeran mi nombre, que fueran más explícitos... pero al final siempre volvía a mi primogénito :) y me quedé con TraducArte. Me gusta un juego de palabras (una contracción) y da mucha cancha a la hora de inventarse eslóganes: "El arte de traducir arte", "El séptimo arte a tu alcance", y cosas así. Aunque ya ha habido quien me ha preguntado si me dedico a traducir libros de arte, refiriéndose a pintura y escultura... aunque, la verdad, tampoco me importaría dedicarme a eso. Y, bien mirado, engloba también lo que he estado traduciendo hasta ahora para la UIA aunque no sea audiovisual, porque la Arquitectura es un arte también :)

  • Traducir es descubrir, de Laeticia AbihssiraQuería que mantuviera la idea de traducción combinando mi visión acerca de la traducción. Como cada vez que se traduce un texto, el traductor siempre acaba descubriendo aspectos nuevos (ya sea vocabulario, expresiones, en definitiva, elementos que hacen que tu cultura general sea un poquito más extensa), y "traducir" rimaba con "descubrir", pensé... ¡Eureka! Ya tengo nombre.

  • Jugando a traducir, de Rafael López Sánchez: «Lo de jugar a traducir tiene mucho que ver con ese efecto negativo que nos suelen producir las cosas que nos imponen o que nos obligan a realizar cuando no queremos hacerlas o no las esperamos. Y es que, desde que somos niños, estamos deseando terminar los deberes o la tarea correspondiente para poder ponernos a jugar y evadirnos de todo lo demás. Cuando crecemos, poco cambia. La mayoría de nosotros estamos esperando ansiosos que llegue de una vez por todas el fin de semana para desahogarnos de la larga y dura semana de trabajo que hemos tenido que afrontar. Normal».

  • LocQAz, de Javi Mallo:«Loc: Localización - Ese maldito palabro que se inventaron cuatro listos para venderles a las empresas tecnológicas sus servicios de traducción con un lazito... QA: Control de Calidad y Revisión en nombre del cliente - A lo que me dedico el 90 % del tiempo. El martillo de Tor de las empresas de traducción cuando no siguen los dictados de sus clientes. Habrá un poco de todo: consejos, bricolaje, herramientas, chascarrillos, etc.Z: No todo es traducción... Habrá hueco para la "locuacidad": breves pensamientos sobre los humano y lo divino... Porque no solo de traducción vive el freelancer, aunque paga las facturas...»

  • Vine, vi, traduje, de Paula Martínez Sirés: El nombre para el blog se debe a uno de mis proverbios favoritos: "Vine, vi, vencí." Pensé que era un mensaje con fuerza y que captaba la idea de "hacedme un hueco, ¡que ahora vengo yo!" En cuanto a mi nombre de usuario (@TradSir), quería algo relacionado con la traducción y, a su vez, que guardara relación con mi nombre. Dado el hecho de que mis iniciales ya estaban cogidas (gracias, "pmstrad"... Jeje), me decanté por TradSir: una aleación de Traducción y mi segundo apellido, Sirés.

  • Contraducción, de Sandra G.M.: «El nombre de este blog fue lo que más me costó decidir. Quería algo que me reflejara y que tampoco fuera excesivamente difícil de recordar. Probé con decenas de composiciones, desde frases a escuetas palabras. Finalmente me di cuenta de que lo único que estaba haciendo era contradecirme y ¡pum!... se encendió la bombilla. Como se puede ver en la descripción del blog, el nombre es una —espero— curiosa derivación de contradicción en un nuevo vocablo. Por otra parte, y partiendo del anterior argumento, observé que podía extraerse una segunda explicación si tomaba en cuenta la preposición con y la raíz de todo lo malo y lo bueno, el motivo por el cual hoy estamos aquí reunidos (?): la Traducción».

  • Marketing para traductores, de Elena Fernández Luna: El nombre de mi blog se debe a su propio contenido: marketing para traductores. Pensando en varios nombres al final decidí ser clara y concisa y representar con palabras clave el contenido tanto para posicionamiento web como para una fácil memorización del mismo. En el logotipo del blog además aparece mi nombre, el nombre del autor, para que se asocie rápidamente mi nombre con estos contenidos para traductores.

Y... ¿por qué Traducir&Co?


Como me gustan las películas, canciones, libros, etc. con nombres cortos (Bad, Thriller, Tiburón, Origen), pensé que era el momento de elegir algo "que se quedara" y que, a poder ser, tuviera un toque de humor o doble sentido. La primera (y última) estrategia para conseguirlo fue buscar palabras que acabaran por "cir" para poder unirlo a "Traducir". Y, como podéis imaginar, lo primero que se me vino a la mente fue "circo". Para que conste, no me gustan nada los circos, me dan miedo los payasos y en un principio pensé que se podía tomar como si estuviera comparando el mundo de la traducción con un circo. De hecho, un profesor de la facultad me dijo que quedaba poco serio por esa asociación, pero luego reconoció que chispa no le faltaba. Sin embargo, precisamente por lo "chocante" y por la quizá desafortunada alusión/comparación, pensé que los lectores lo recordarían con facilidad. Así pues, durante las primeras horas de vida, el blog se llamó... "El Traducirco", pero mi madre me dijo... ¿y por qué no Traducir&Co? El "co" final daba esa posibilidad y la verdad es que me gustó después de pensarlo. De hecho, ¡era perfecto! Traducir... ¡y todo lo que le acompaña! :-)

Si tenéis un blog cuyo nombre esconde alguna decisión curiosa/importante, podéis contestar a esta entrada para contarlo :)

21 comentarios:

  1. La verdad es que algunos orígenes son supercuriosos, como los de Begoña Martínez y Melodía de traducción... ¡Y nunca me había dado cuenta de que las iniciales de @TradSir y las mías son las mismas! :P

    Pablo

    ResponderEliminar
  2. A mí también me dan miedo los payasos, Merche. :D Oye, qué anécdotas más curiosas de la gente.

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué casualidad, Merche! Hace más o menos un mes escribí una entrada sobre los nombres de las empresas de traducción en la que precisamente hablaba de cómo se les habían ocurrido a sus dueños (http://goo.gl/LnIj1). Siempre me ha interesado este tema y hay algunos nombres muy originales e historias interesantes.

    La verdad es que yo no pensé mucho el nombre del blog, soy bastante de impulsos y, a veces, hago las cosas un poco precipitadamente. Cuando me fui de Erasmus abrí un blog y justo acababa de ver la película Midnight in Paris, de Woody Allen, así que decidí ponerle ese nombre. Cuando pensé en abrir el blog de traducción me decanté por la opción fácil: seguir con la saga del Midnight in... :p Sé que es un nombre largo y no es de los más fáciles de recordar pero estoy contenta con él :)

    Por cierto, el toque que le dio tu madre con el &Co sin duda cambió el nombre a mejor :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hoy me habéis alegrado la via. Mom

      Eliminar
  4. ¡Hola! :)

    Una entrada bastante curiosa. Deja bastante claro que la traducción va ligada a la creatividad [acabo de hacer un gran descubrimiento con esta frase... :D].

    Cuidado, señor Mallo, con mencionar al martillo de Tor, que le da nombre a mi blog, en vano. Si se hiciese un campeonato al mayor número de nombres de blog con juegos de palabras, el gremio/sector/llámalo X de traductores ganaría, sin duda.

    Gracias por haber hecho esa labor de curioseo, Merche.

    Un saludo,
    Devadip -> @TraductorJur

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja ¡Gran descubrimiento, Devadip! :-P
      Un abrazo y gracias por comentar :)

      Eliminar
  5. Me ha gustado mucho leer sobre el origen de esos nombres, ¡muy entretenido! El mío no es específicamente de traducción, sino de lenguas en general, pero aquí va el origen de su nombre:
    Quería un nombre que indicase que iba a ser sobre idiomas en general, y pensé en usar la palabra "gramática", pero no sabía cómo exactamente. De repente, me vino a la cabeza la palabra "Grammaticalicious" al mezclar el concepto de "grammar" y "delicious" y me encantó porque además suena como "grammatical issues", ¡que es justo de lo que iba a tratar el blog! Así que ya le quedó ese :)

    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El "licious" siempre el da un toque "sabroso" a todo lo que acompaña, ¡muy buena opción!

      Eliminar
  6. ¡Anda! No sabía que a Manteca le gustaba el baloncesto. Yo también era amante de las retransmisiones de Andrés Montes y Antoni Daimiel, y recuerdo perfectamente a Latrell Sprewell, un jugador de los NY Knicks que era un crack y un poco travieso. No había caído en que el nombre de su blog venía de ahí, pero me ha gustado mucho saberlo.

    También me gustan mucho los juegos de palabras con traducir de "Traducir&Co", "Traducarte" y "Traducinando", por ejemplo. Son nombres que se te quedan grabados muy fácilmente. También me parecen muy acertadas las estrategias de ponerle un nombre sencillo al blog para que se reconozca el contenido a primera vista (Marketing para traductores).

    Con respecto al mío, también tuvo mucho que ver el hecho de que estuviera desencantado con la carrera y necesitara buscar la motivación para volver a sacar las ganas de seguir adelante. Lo de "jugar" fue el planteamiento perfecto porque a partir de ahí todo empezó a cobrar sentido de nuevo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Pues mira, ya lo sabes! jajaj
      Para mí fue importante el factor de que, como dices, "queden grabados facilmente". Es crucial, creo yo :)
      Me alegra leer que te sientes tan identificado con tu nombre bloguero :)

      Eliminar
  7. ¡Hola, Merche!

    Muy interesante la entrada, me encanta conocer los orígenes de los nombres de los blogs, las empresas, etc. Por cierto, un diez a tu madre por su labor creativa ;)
    Yo hace poquito expliqué un poco el origen de «Quien traduce no es traidor» (http://quientraducenoestraidor.wordpress.com/2013/06/14/quien-traduce-no-es-traidor-o-si/) en mi blog. A mí se me ocurrió tras haber recordado algunos debates en clase que había surgido por la frase « Traduire, c’est trahir ».

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola! Gracias por dejarme el enlace, ¡cuanta más información recopilada, mejor!
      Un abrazo :)

      Eliminar
  8. Hola, Merche:

    ¡Qué linda entrada! Uno en general crea sus propias teorías al respecto de los nombres de los blogs, está bueno saber qué se les pasó por la cabeza a sus dueños :)

    Yo tengo mi propio blog, aunque recién nacido y un poco abandonado por parte de su madre (mea culpa), y debe su nombre al cuaderno en el que empecé a escribir de todo un poco y que me terminó llevando a querer comenzar un blog. Compré el cuaderno más barato que había porque era para garabaterar cositas varias sin sentido alguno, así que el blog terminó llamándose "Ese cuaderno barato". ¡No le puse mucha imaginación, ahora que lo pienso! Y no es muy chatchy como otros tampoco, pero bueno, yo lo quiero igual, jaja

    Saludos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Melisa! :)
      Gracias por compartirlo con nosotros :)

      Eliminar
  9. ¡Ey! Ya sacaste la entrada :)
    Me ha encantado el nombre del blog de Javi Mallo ¡lo tiene todo!

    Qué entrada tan curiosa, me gusta leer este tipo de cositas y comprobar que las fuentes de inspiración pueden llegar a ser inagotables.

    Un abrazo

    Lourdes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Sí! He tardado en sacarla y también en responder, jeje.
      ¡Besitos, guapa!

      Eliminar
  10. ¡Qué interesante leer sobre los orígenes de algunos nombres! La verdad es que el nombre de mi blog no esconde tanto misterio... le estaba dando vueltas y más vueltas, sin dar con ninguno que me gustara, y, hablando con un amigo, me propuso un par de nombres. Tradeducciones es el que más me gustó, por el juego de palabras que tiene. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Marta!
      No conocía el tuyo, me lo apunto :)

      Eliminar
  11. Buenas tardes. ¿Circo? Ja, ja, ja. Es lo primero en que yo pensé. Me parto de la risa. Me río a carcajada. Ja, ja, ja. Yelena K., Rusia, Moscú.

    ResponderEliminar
  12. Hola!!

    Yo recién comienzo con esto del Blog, pero para compartir una anecdota te cuento que el nombre de mi Blog "Go for meaning" ("Buscar el significado") se debe a un dicho muuuy famoso de mi profesora de lengua inglesa en la universidad. A toda pregunta de cómo queda mejor la traducción, si esta palabra es mejor que esta otra, o si está bien mencionar esto o aquello, ella respondía todo el tiempo GOOO FOR MEANING!!

    Cuando me senté a pensar un buen nombre para mi blog me pregunté: ¿Qué significa traducir? y la expresión GO FOR MEANING se me vino instantaneamente a la cabeza :)

    Les dejo mi link para que me visiten: http://www.go-for-meaning-translation-services.blogspot.com/

    Saludos desde Argentina!! :)

    Zoé.

    ResponderEliminar