jueves, 19 de mayo de 2016

Preguntas en una entrevista de trabajo (y consejos para responderlas)

Fuente
Al principio creía que ser traductor implicaba un contacto casi exclusivo por correo electrónico y que no haría falta hacer entrevistas. Sin embargo, pronto me di cuenta de que también podemos optar a puestos que van más allá de traducir y en ellos sí es habitual tener que enfrentarse a alguna. Por eso he decidido escribir una entrada sobre las preguntas más frecuentes, consejos para cada una, respuestas que debes evitar y, en algunos casos, sugerencias de respuesta. Soy consciente de que Internet está repleto de información al respecto, pero en mi blog no he tratado el tema y me gustaría abordarlo desde mi punto de vista. Las preguntas que yo voy a tratar son las que considero más habituales:

  1. Háblame de ti
  2. ¿Cuáles son tus puntos fuertes?
  3. ¿Cuáles son tus puntos débiles?
  4. ¿Cómo te ves en cinco años?/ ¿Cuáles son tus objetivos a largo plazo?
  5. ¿Qué sabes de nuestra empresa?
  6. ¿Qué tal trabajas bajo presión?

1. Háblame de ti

En esta pregunta tienes que ir al grano y no olvidar que, aunque suene frío, no les importa tu vida. Lo que quieren es iniciar una conversación contigo cediéndote la palabra para ver cómo te desenvuelves, cómo te explicas, cómo manejas los nervios, etc. Esta será la primera impresión, así que:
  • Cuida tus formas (no son tus amigos, ojo con el colegueo).
  • Mide tus palabras (no cuentes cosas irrelevantes).
  • Ve al grano y resume tus estudios, ciudad de origen y experiencia laboral (sin entrar en detalles; ya han visto tu CV [aquí encontrarás mis entradas sobre los currículums] y les ha gustado).

2. ¿Cuáles son tus puntos fuertes?

En esta pregunta lo que quieren ver es cómo hablas de ti mismo y cómo de positivo eres respecto a tus habilidades. Aquí la clave es ser sincero, porque de nada sirve vender la moto si, en el caso de que te contraten, se dan cuenta de que mentiste. Para esta pregunta:
  • Sé modesto (te piden una fortaleza, no te crezcas).
  • Sé sincero (si no eres puntual, no digas que lo eres por quedar bien; sencillamente, no lo digas).
  • Busca puntos fuertes aplicados al trabajo en cuestión (si es de gestión, di que te organizas bien [si es cierto]; si es técnico, di que eres proactivo y aprendes nuevos procesos rápido [si es cierto], etc.).

3. ¿Cuáles son tus puntos débiles?

En esta pregunta quieren saber qué consideras tú que es "tu peor parte" y cómo lo expresas. No es momento de tirar piedras contra tu propio tejado y admitir cabizbajo que ______. La clave está en darle la vuelta a la pregunta y subrayar algo positivo que, llevado al extremo, pueda ser negativo (perfeccionismo, puntualidad, etc.). Para ello:
  • No digas cosas como "me agobio rápido" o "a veces tardo en entender". Palabras como tardar, agobiarse, rendirse, enfadarse, etc., están prohibidas en esta parte de la entrevista.
  • No digas que no tienes puntos débiles porque, además de que no es cierto, da la sensación de que vas de listo.

4. ¿Cómo te ves en cinco años?

En esta pregunta quieren saber el nivel de compromiso que estás dispuesto a adquirir. Como en la primera pregunta, no les importa si te ves en el Caribe nadando entre billetes. En esta pregunta:
  • Explica en qué puesto te ves (si la entrevista es para PM junior, quizá te veas teniendo un cargo de responsabilidad dentro de la empresa porque has dado razones para que te asciendan).
  • No te pases, es decir, no les digas algo tipo "Por supuesto, en vuestra empresa, es donde me gustaría pasar el resto de mi vida porque es fantástica, blabla".

5. ¿Qué sabes de nuestra empresa?

En esta pregunta quieren saber que no le has dado a "Enviar currículum" a esta empresa sin saber qué busca, qué objetivos tiene, cuáles son sus prioridades, etc. Quieren saber que realmente hay un interés por tu parte en trabajar por y para ellos. No memorices la definición que han escrito en su página web y se la sueltes como un lorito; sencillamente, mantén una breve conversación donde dejes caer datos que demuestren que, efectivamente, sabes con quién estás hablando.

6. ¿Qué tal trabajas bajo presión?


Ojo con esta pregunta. A todos, en menor o mayor medida, nos agobian ciertas situaciones. Eso ya lo saben, así que no vayas por ahí. Si no tienes problema en manejar el estrés, sé natural y explícalo sencillamente. Si sí lo tienes, maquíllalo (sin mentir) de forma que no juegue en tu contra. En esta pregunta:
  • No digas algo tipo "Uf, fatal, me bloqueo y no sé seguir", pero tampoco digas "Genial, mi trabajo es perfecto de cualquier forma". ¡Mesura!
  • Habla de experiencias pasadas (laborales, idealmente) donde te viste en una situación de estrés y comenta cómo lograste superarla. Eso es un aprendizaje, así que enfoca tu respuesta de esa forma: ya tienes experiencia en este tipo de situaciones y las manejas cada vez con más naturalidad.

Estas son las preguntas estrella de toda entrevista. Como veis, he intentado no decir qué es "lo que hay que decir" porque depende de cada persona y yo misma aprendo con cada nueva entrevista que hago. A todas las respuestas hay que sumarles tanto una sonrisa (natural) como seriedad cuando toque. Como se suele decir, hay que ser natural.

Ah, y valórate. El concepto en España de que el entrevistado es el afortunado es erróneo. Para empezar, porque ninguna de las dos partes está por encima de la otra, pero sobre todo porque tú vas a ofrecer un servicio que la empresa va a explotar. Punto. Debido a la crisis económica en nuestro país hemos empezado a sentirnos "agradecidos" por que nos seleccionen para una entrevista. No buscas amigos, no buscas solo dinero (o no deberías), no buscas dónde caerte muerto. Buscas un puesto de trabajo que te ayude a ascender en tu carrera profesional, esa que llevas años labrándote y en la que has volcado tus esfuerzos (y tu cartera). Eres un profesional (o estás en vías de serlo) y como tal debes presentarte con la cabeza bien alta a las entrevistas. Y ojo, que incluso si te seleccionan, tú tienes la última palabra. Quizá no te interesen las condiciones o la descripción del puesto no es lo que esperabas y prefieras seguir buscando. Al igual que no es cliente todo lo que reluce, no es trabajo toda entrevista que se hace.

Al final de la entrevista suelen preguntar si tienes alguna duda. Lo de preguntar por el salario, las vacaciones y demás temas debéis sopesarlo vosotros. Si sabéis (porque os habéis informado) que esa empresa tiene varias rondas de selección, no toquéis temas espinosos a la primera de cambio porque parecerá que solo os interesa el puesto por las condiciones. Si no sabéis si habrá una segunda criba, podéis preguntarlo y, en función de la respuesta, decidir si es o no pertinente sacar esas cuestiones en esa primera toma de contacto

Me despido hasta la próxima entrada.
¡Suerte!


3 comentarios:

  1. Hola Merche! Me parece muy completa tu entrada y me ha servido para contrastar mis opiniones y comprobar que coincido en todos los puntos que explicas. Actualmente, estoy haciendo entrevistas aunque trabajo y la verdad es que muchas preguntas que expones no me las han hecho. Por supuesto depende mucho de quien te entreviste.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Yo odio cuando me preguntan "Cuéntame sobre ti" (que para colmo, la entrevista es en inglés o en alemán). O cuando te piden una "pretención económica" te preguntan "¿Porqué consideras que tu trabajo vale $XXXX por mes?". Y en otra ocasión me preguntaron sobre qué haría si los empleados no me quisieran hacer caso sólo por ser "el interprete del jefe" (a la cual respondí "Pues te los mando a usted, y si el empleado no está dispuesto a trabajar, pues lo invita a buscar otro empleo" - creo que mi respuesta no fue la mejor, pero fui sincero).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar